"Después de 5 años de decrecimiento, con tasas de desempleo nunca
alcanzadas y recortes salvajes en los programas de protección social, a
la sociedad griega ya no le quedan más agujeros en el cinturón para
seguir apretándoselo.
Los diabéticos no pueden costearse la insulina, el
uso de antidepresivos y otros fármacos para prevenir el suicidio, están
fuera del menú, las tasas de tuberculosis y VIH son altísimas y los
desesperados pensionistas de Atenas han quedado condenados a bucear en
los cubos de la basura de las tiendas de alimentación para arañar unos
pocos residuos de alimentos con que intentar alimentarse ellos y sus
familias.
La sorprendente conversión de una nación moderna en un estado
fallido no se ha producido de la noche a la mañana ni sin la ayuda de
los burócratas de la UE, y de los potentados financieros que dictan la
política económica desde Bruselas, Frankfurt y Berlín. (...)
“Grecia se encuentra actualmente en medio de una crisis humanitaria…
Una gran parte de los hogares griegos viven actualmente en condiciones
de pobreza. Más del 11% viven realmente en “condiciones de pobreza
extrema”, lo que significa sin calefacción, electricidad y sin poder
usar el coche o teléfono…
Se ha producido un crecimiento explosivo de
comedores de caridad y de distribución general de alimentos…la Iglesia
de Grecia distribuye aproximadamente 250.000 raciones diarias. Por orden
del gobierno, el número de raciones municipales será aumentado por
causa de los crecientes incidentes de niños que se desmayan en las
escuelas por la baja tasa de calorías que ingieren.
“La evidencia de la pobreza, desigualdad e imposibilidad de acceso a
los servicios primarios confirma la creciente desesperación que se
desprende de la gente de la primera línea”. (“Grecia se enfrenta a una
crisis humanitaria”, The Guardian).
The Guardian reconoce que existen motivos políticos que han impedido
que la crisis haya sido cubierta adecuadamente por los medios de
comunicación de masas. “Si el gobierno hubiese dado a conocer la
severidad de la situación, el propio gobierno griego y la UE tendrían
que haber admitido también que el actual estado de cosas ha sido
producido por el llamado “rescate” de Grecia. Por ello, las autoridades
han optado por el silencio”. (The Guardian)
Grecia no ha sido rescatada ni se había planeado nunca rescatarla.
Desde el principio, la austeridad pretendía castigar y humillar,
“reducir el Estado” y expropiar cualquier cosa de valor que poseyera.
Todavía siguen con la farsa, y los administradores de la UE continúan
manteniendo contra toda evidencia que su desacreditada teoría está
consiguiendo los objetivos que se habían marcado. (...)
No hay recuperación. La zona euro está en la depresión y la agonía.
Las cuestiones fundamentales de la economía han sido apartadas para así
avanzar más rápido en el interés de los señores supremos de la riqueza
que se benefician de la miseria de la clase trabajadora.
La austeridad
es un timo que ha dejado gran parte del sur en ruinas. Un número
creciente de familias están abandonando a sus hijos pequeños porque no
pueden mantenerlos. Según Press TV:
“Ha habido fuerte incremento en el número de niños recién nacidos que
son abandonados en clínicas y entregados a instituciones de caridad…
Las familias no pueden dejarlos morir por falta de alimentos y van en
aumento los casos de madres y padres que no pueden sacar adelante a sus
propios hijos”, dice la secretaria general de la unión de sirvientes
civiles ADEDY, Ilias Ilioupolis”. (“El agravamiento de la crisis griega
causa un gran aumento del número de niños abandonados”, Press TV)" (Por MIKE WHITNEY, Counterpunch Traducción: Enrique Prudencio para Zona Izquierda, Punts de vista, Fuente: counterpunch)
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