"Bajo el titular "Europa efectúa de nuevo un rescate incompetente", el Financial Times realiza una dura crítica del inesperado impuesto
sobre los depósitos bancarios y añade que, "precisamente cuando había
empezado a seguir el rumbo correcto en su lucha contra una crisis de la
deuda que no deja de ir presentando rostros diferentes, la eurozona ha
recaído en su viejo vicio":
Por legal que pueda ser, esta grosera violación del espíritu de la garantía de los depósitos (a los pequeños ahorradores de la UE se les garantiza que los depósitos de hasta 100.000 euros son seguros por moribundo que se halle su banco) traiciona imperdonablemente a quienes más tienen que perder y menos culpables son. [...]
Ante un Estado miembro que se hunde, los dirigentes, en vez de arrojarle un salvavidas, le han puesto a Chipre una piedra al cuello [...] La estructura del balance de los bancos chipriotas hace que algunos depósitos tengan que sufrir. Pero lo que defiende el presidente Nicos Anastasiades, que no hay alternativa alguna al presente plan, es un insulto a los pequeños ahorradores o a los empresarios chipriotas [...]
Supone un considerable riesgo para Europa. [...] La prescripción de la austeridad universal combinada con un trato de guante blanco para los grandes inversores en los bancos les resulta cada vez más difícil de tragar para los votantes europeos. Los dirigentes solo han echado más leña al fuego.
Para el diario lisboeta Público,
el plan de rescate es nada más y nada menos que una "malversación" del
Eurogrupo, al que acusa de introducir la confiscación y prácticas
arbitrarias en la política de la UE:
Ya conocemos las palabras. Una vez más, no hay alternativa. De todas,
esta era la solución menos "penosa". Pero el incalificable rescate de
Chipre aprobado por los ministros del Eurogrupo a primera hora del
sábado demuestra que el valor de las palabras está sufriendo en la Unión
Europea una drástica devaluación.
Donde hubo una vez ciudadanos
europeos con derechos, hay ahora ciudadanos cuyos depósitos bancarios
pueden ser gravados sin previo aviso, como ha pasado en Chipre. [...] La
arbitrariedad y el supino desprecio a reglas y valores se han
convertido en algo corriente en la Unión Europea. Habida cuenta de todo
ello, lo sucedido este fin de semana marca un día negro en la historia
de Europa. (...)
"Una quita para salvar", sintetiza Kommersant
en Moscú. Al gravar los depósitos bancarios, "la UE ha decidido salvar
el sistema bancario chipriota a expensas de la economía rusa sin
consultar a Rusia", señala el diario, que calcula en 20.000 millones de
dólares [15.430 millones de euros] el montante de los depósitos rusos en
los bancos chipriotas, sobre un total de 90.000 millones [69.460
millones de euros]. Pero ahora que el presidente Putin ha calificado el
plan de ayuda de "injusto, poco profesional y peligroso", Kommersant
considera que:
Desde 2011 el Gobierno ruso ha hablado de tal manera de la "des-offshorization" de la economía chipriota [es decir, Rusia quería repatriar a Rusia los capitales colocados en países como Chipre] que no tiene el derecho moral de condenar el sostén más eficaz para el Gobierno de Chipre. [...]
El sentido oculto de este "impuesto" es el mantenimiento del statu quo, ya que el ministerio de finanzas ruso había puesto como condición para la renovación de su crédito a Chipre la divulgación de informaciones sobre los beneficiarios rusos de la economía chipriota.
"Nadie puede medir las consecuencias de esta decisión", según Le Monde, en especial "el posible efecto de contagio del plan chipriota":
Los europeos y el FMI corren el riesgo de reavivar la desconfianza
contra la moneda única. El lunes por la mañana, las bolsas y el euro
bajaban. Conviene asegurarse de que los ahorradores españoles,
portugueses, irlandeses, italianos no quieran retirar sus ahorros, poco
seguros, qué duda cabe, en los bancos." (Presseurop, 18/03/2013)
No hay comentarios:
Publicar un comentario