20.3.13

Mediante el saqueo forzado de las cuentas bancarias de la población chipriota, la UE ha destruido definitivamente todos los principios a los que se la asociaba

"Mediante el saqueo forzado de las cuentas bancarias de la población chipriota, la UE ha destruido definitivamente todos los principios a los que se la asociaba: buena fe, Estado de Derecho, el principio de que quien la hace la paga y de solidaridad con los débiles. Si alguien aún se los creía, la realidad viene a darle una sonora bofetada para que despierte.  (...)

 A partir de ahora, nadie en Europa puede estar ya segura de que los políticos y malabaristas financieros no asaltarán algún día sus propias cuentas bancarias. Esto ya no es alarmismo. 

Después de Chipre, los países acreedores de deuda (principalmente Alemania) insistirán en que todo “rescate” de un banco debe ser cofinanciado por sus clientes. Por eso, el jefe del eurogrupo, Dijsselbloem –a quien por cierto nadie eligió–, dijo el sábado explícitamente que esta medida es también posible en otros países de Europa.

 En Chipre, el impuesto como contrapartida del "rescate" de su economía se ha introducido con una brutalidad extrema, con Schäuble, Asmussen y Lagarde como francotiradores esperando a que llegara este largo fin de semana (el lunes 18 es festivo en Chipre) para disparar. Ahora son Grecia, Estado español, Portugal e Italia los que están en el punto de mira. (...)

Una cosa está clara: los euroburócratas son duros como una roca. Se sienten seguros; el impuesto impuesto (valga la redundancia) en Chipre se deduce automáticamente de las cuentas bancarias. Es superior a cualquier otro pago que pueda proporcionar un ciudadano. Antes de poder pagar el próximo alquiler, las cuotas escolares de los niños o la luz, ya se habrá descontado el impuesto. (...)

Es un escándalo sin precedentes que los euromagnates que tanto tiempo han perdido con eventos folclóricos, como el Premio Nobel de la Paz, no hayan en cambio tomado medidas para instaurar con urgencia una ley europea de insolvencia para los bancos, tal como muchos expertos recomiendan.

A la clase trabajadora nos quieren tomar el pelo, literalmente. El concepto haircut ("corte de pelo") que se ha instalado en la jerga financiera adquiere con las políticas de austeridad un significado perverso. Pero para el pueblo de Chipre este corte de pelo es sólo el comienzo. Sin embargo, la troika, carente de toda legitimidad y transparencia, no lo tendrá fácil para salvar la eurozona. Los tecnócratas han perdido el control sobre sí mismos."              (Isaac Salinas, www.enlucha.org, Rebelión, 20/03/2013)

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