27.6.13

"En Brasil, se acabó la paciencia de la gente"

“En realidad, Brasil sigue la política de privatización del enfoque sobre el modelo agro mineral, con enormes proyectos que no tienen nada que ver con las necesidades populares y todo disfrazado bajo una imagen de Lula como amigo de los pobres y los programas supuestamente anti pobreza. 

Ahora, mientras Brasil acumulaba enormes recursos económicos a partir de los altos precios de los commodities, mucha gente academica pensaba que los programas anti pobreza está levantando mucha gente a la clase media y con el gasto de los consumidores eso formaba un nuevo proyecto progresista.

 Pero en realidad lo que estaba pasando en Brasil era una enorme concentración de ganancia, una enorme acumulación de riqueza y mucho pasaba directamente a las multinacionales y a las cuentas externas. 

Hemos visto como en Nueva York, en Florida, en Miami, los brasileños venían comprando departamentos de un millón, dos millones de dólares y nosotros pensábamos que algo de enorme concentración de riqueza venía pasando.  (...)

En realidad mientras algunos ingresos aumentaran el estandard de vida,especialmente la vida cotidiana, se estaba deteriorando. Es decir que si siempre mirabas el ingreso del pobre aumentó en un 20, 30% en términos nominales, pero los gastos para vivir, las condiciones de vida, los hospitales, el transporte, las escuelas no recibieron las subvenciones. 

Las subvenciones fueron a tres lados, fueron primero al sector agro mineral que era el motor de crecimiento -exportaciones de minerales, petróleo y agricultura, soja, carne,; por otro lado los enormes gastos en proyectos que beneficiaban los grandes contratistas; y tercero a partir de los contratos en los mega proyectos una enorme explosión de corrupción. 

 Esa coexistencia entre corrupción, enriquecimiento y la incapacidad de atender las exigencias populares queda latente por muchas razones. (...)

Sin embargo, se acaba la paciencia, el gobierno involucrado con enormes gastos multimillonarios para la Copa, los juegos olímpicos, la gente no aguanta más. Pero pensar que sólo eran los 20 centavos de aumento por el transporte es una de las cosas más ignorantes y pensar que sólo es en exigencia en los servicios públicos también es falso. 

Es el conjunto del sistema, la construcción de una economía, donde toda la riqueza y todas las subvenciones están concentrados en una pequeña elite agro mineral y los banqueros y contratistas que se benefician de este proyecto. 

El problema es sistémico, no es por un simple cambio de políticas públicas, es la estructura de poder que está influyendo sobre las políticas de Lula y Rousseff, la estructura que concentra poder en los grandes agro negociosos, dueños de minas como Vale de Doce, y otras empresas"         (Entrevista a James Petras, Efraín Chury Iribarne, CX36 Radio Centenario, Rebelión, 27/06/2013)

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