"Benn
Steil, director de economía internacional del Council of Foreign
Relations, publica un artículo en el que compara la situación actual de
la Eurozona con la surgida tras la II Guerra Mundial. Y llega a una
conclusión:
Alemania debe promover un Plan Marshall para el sur de
Europa o correr el riesgo de que se rompa el euro y esto provoque una
gran crisis económica y política.
La reflexión, titulada,
¿Está
repitiendo Alemania los errores de EEUU en Bretton Woods?, comienza
recordando la posición de EEUU como acreedor predominante en 1944,
cuando se celebró la conferencia, y cómo quiso recuperar el sistema
global de tipos de cambio fijos ofreciendo préstamos en dólares a los
endeudados países que salían de la guerra, algo que haría a través de un
nuevo organismo, el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Una posición que recuerda mucho a la que está tomando
hoy en día Alemania, que también trata de resucitar a la periferia con
créditos en un sistema de tipo de cambio fijo como el del euro. Por
ello, es conveniente recordar lo que pasó en Bretton Woods para saber
cómo funcionó esta postura, recuerda el autor
Harry
Dexter White, del departamento del Tesoro y arquitecto de la
conferencia, avisó a los delegados estadounidenses de que el resto del
mundo creía que EEUU quería monopolizar una gran parte de los mercados
mundiales, por lo que era de esperar que pidieran que el FMI empujara a
EEUU a adoptar políticas que pusieran menos presión sobre el tipo de
cambio y permitieran a los países vender más allí.
Y el mensaje que White les dio fue muy claro: EEUU no toleraría esa
interferencia. "Hemos sido perfectamente firmes en ese punto. Hemos
tomado la posición de un absoluto no sobre eso".
Alemania
presiona a la periferia mientras que periferia pide una relajación de
las políticas y que Alemania les permita vender más (intervención sobre
los tipos de interés o incremento de su gasto, por ejemplo). Y la
respuesta germana habitual: no.
¿Cuál
fue el resultado? Pues aunque EEUU consiguió salir vencedor de Bretton
Woods, imponiendo políticas monetarias y financieras que le favorecían
como acreedor, no se consiguió que los países que salieron destrozados
de la II Guerra Mundial resurgieran.
De hecho, no fue hasta que se
inició el Plan Marshall en 1948, con ayudas directas en lugar de los
créditos del FMI, cuando las economías europeas consiguieron revivir.
Hoy, Alemania persiste en la misma idea que EEUU en 1944, con un plan
centrado en los intereses de los acreedores para revivir el euro, un
plan de nuevos créditos para financiar viejos créditos mientras los
deudores recortan gasto y salarios para adaptarse a un tipo de cambio
fijo.
Sin duda, parece claro que la austeridad sin fin impuesta en el sur de
Europa provocará finalmente una reacción política que la hará
insostenible, concluye el autor. Alemania tendrá pronto que elegir: un
Plan Marshall para el sur o una ruptura política y económica de la
Eurozona." (Jaque al neoliberalismo, 17/07/2013)
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