"George
Stathakis, profesor de economía de la
Universidad de Creta, es diputado de SYRIZA y ministro de Desarrollo
alternativo de la oposición (1). Recientemente escribió [en griego]
“La
cuestión griega en la imaginación de los políticos alemanes”
en el que señala seis verdades obvias acerca de la crisis griega que
se han evitado en las discusiones electorales en Alemania acerca de
Grecia. (...)
Los contribuyentes alemanes no han pagado un solo euro por la crisis griega. El mecanismo que proporciona créditos para los países en crisis toma prestado el dinero de los mercados, no de los contribuyentes, sobre la base de garantías de gobierno que ofrecen países como Alemania. El patrimonio de la organización es de solo 80.000 millones de euros, de los que 20.000 provienen de Alemania. Solo estos se pueden denominar teóricamente “dinero de los contribuyentes”. Solo en el caso de una “quita” (2) habrá algún coste fiscal para los Estados garantes.
El Banco Central Europeo (BCE), que ha estado implicado en la compra de bonos de países según los memoranda, está obteniendo beneficios hasta el momento. Lo mismo ocurre con los demás Bancos Centrales a los que se está pidiendo que devuelvan esos beneficios a Grecia, como ya han hecho algunos.
Los bancos alemanes minimizaron sus pérdidas de los bonos griegos a través del primer memorándum griego, a pesar del posterior acuerdo PSI (Private Sector Involvement) y Alemania se ha beneficiado de la crisis europea debido a que puede solicitar préstamos a interés cero.
El programa griego es una farsa que está hundiendo la economía griega y debilitando su capacidad para pagar los intereses no solo de la deuda actual sino incluso una carga de la deuda menor. (...)
Se necesita un tercer “paquete de préstamo” debido al primer y segundo de esos paquetes. Puede que se haya pospuesto hasta 2020 la devolución de 300.000 millones, pero hasta entonces habrá que pagar 83.000 millones de euros de intereses, una deuda que la Troika calcula que se pagará por medio de superávits de presupuesto después de 2014 que llegarán al 4,5% del PNB y de privatizaciones, que actualmente se calculan (después de la revisión del escandaloso objetivo inicial de 50.000 millones de euros) en 22.000 millones de euros.
Grecia debe salir del memorándum y evitar por todos los medios nuevos préstamos.
El problema griego es más conveniente para la campaña electoral alemana que el italiano o el español. Revive la idea inicial de un “caso especial” y desvía la discusión de sus verdaderas dimensiones que son europeas. Alemania, como un “hegemon [líder] incompleto”, puede masacrar al enemigo imaginario de una Grecia “problemática” y evitar así la discusión que le concierne, o debería concernirle, y que es la crisis europea. En esto domina el silencio." (George Stathakis, Talos / European Tribune, Rebelión, 16/09/2013)
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