"Tengo VIH. Tengo diabetes, colesterol y varias cosas. No tengo ni un
duro”, cuenta Manuel desde el Centro de Encuentro y Acogida de La Línea
de la Concepción (Cádiz) mientras espera el almuerzo. Manuel, que
también tiene hepatitis C, aunque no se la trata, reclama comprensión al
Gobierno: ”Que aflojen más”.
Denuncia que no puede comprarse el
tratamiento para sus múltiples dolencias todos los meses y asegura que
conoce a muchos en su situación: solo gracias a la ayuda de familiares
pueden hacer frente a sus tratamientos: “Con eso compran algunos meses
sí, otros no”.
Pese a que los retrovirales no entran dentro del listado de nuevos
medicamentos de dispensación hospitalaria sujetos a copago, la
Federación andaluza ENLACE -que trabaja en el ámbito de la exclusión
social- alerta de los problemas que tendrán los pacientes drogodependientes con VIH que además estén infectados con hepatitis C,
algo frecuente según la organización.
“Llueve sobre mojado”, denunciaba
ayer Antonio Escobar, presidente de la Federación a andalucesdiario.es.
“En la mayoría de los casos no es que haya una situación económica
complicada, es que no hay situación económica”, afirma.
Salvador Rojas, enfermero del centro, asegura que la nueva medida
dificultará aún más el tratamiento de drogodependientes con hepatitis C.
“La gente es reacia”, cuenta, factor al que habría que sumar ahora el
económico. Según denuncia ENLACE, pese a que el límite de 4,20 euros no
sea demasiado elevado, se hace cuesta arriba para pacientes con
enfermedades crónicas y múltiples tratamientos.
“La suma del
copago de varios medicamentos provocará una carga muy importante en la
economía de estas personas”. “De nuevo recibimos otro mazazo. Los más
perjudicados son los más desfavorecidos”, critica Escobar. “No entiendo qué se pretende conseguir. ¿El ahorro es tan inmenso que no importa la vida?”. (...)
La medida, publicada el jueves en el BOE, da una vuelta de tuerca a
un sistema que el ministerio justificó para “poner en valor el
medicamento y crear un efecto disuasorio”. El argumento, sin embargo, no
convence en esta ocasión.
“Ningún enfermo pide esa medicación a su
capricho”, explica Antonio Bellido, presidente de la Asociación Andaluza
de Lucha contra la Leucemia Rocío Bellido. “En el cáncer hablamos de
medicamentos complejos y es el médico el que siempre dispensa”.
Para Bellido, la novedad que introduce el sistema de copago solo
sirve para mezclar salud y hacienda pública, aspectos que, en su
opinión, deberían quedar apartados. “Todo lo que conlleve un esfuerzo por parte del paciente es un retroceso”, denuncia. Enfermedades como la leucemia, potencialmente mortales, deberían quedar libre de carga, opina.
El tipo de pacientes a los que se impone la nueva tasa es la
principal crítica que ha despertado la medida. Afecta a personas con
enfermedades graves o crónicas que en ocasiones tienen más gastos
asociados a la enfermedad o problemas laborales.
“Son personas muy
desfavorecidas y el Gobierno que no lo tenga en cuenta no tiene
sensibilidad”, se lamenta. “Una sociedad debe ser más receptiva”. La
organización de consumidores FACUA va más allá y habla de “otro ejemplo
de la crueldad del Ministerio de Sanidad con los más débiles”." (...)" (Andaluces.es, 21/09/2013)
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