"Una carta del primer ministro de San Vicente y las Granadinas a la secretaría general de la Comunidad del Caribe (Caricom)
ha abierto el debate público acerca de si conviene o no despenalizar el
uso del cannabis con fines médicos en la región y hacer de su
producción una pujante industria que contribuya a reflotar las
deprimidas economías de las 15 naciones que conforman el bloque.
“Ya es
hora de que Caricom aborde este asunto a nivel regional, de una manera
sensible, enfocada, y no histérica”, escribió Ralph Gonsalves en su
carta del septiembre pasado. El tema divide a las Antillas: San Kits y
Nevis se opone a la idea, con la misma fuerza con que Jamaica la
celebra. (...)
El primer ministro Gonsalves -economista de formación, líder del Partido
Laborista de Unidad y en el cargo desde 2001- se ha esmerado en aclarar
que no aboga por la “descriminalización de la ganja”, sino por
que se abra una discusión razonable en torno a qué ocurrirá en el
Caribe cuando otros tomen la delantera.
“Mientras más esperemos para
considerar seriamente este asunto, más rezagados estaremos en la
inevitable legitimación global de la marihuana médica. Al final, nuestro
Caribe consumirá los productos médicos, cosméticos y demás derivados de
la marihuana legalmente cultivada y producida en Estados Unidos”,
advierte Gonsalves en su correspondencia dirigida a la presidenta pro
tempore de Caricom y primera ministra Trinidad y Tobago, Kamla
Persad-Bissessar. (...)
El científico jamaiquino Henry Lowe es popular en el mundo académico
por hallar facultades médicas en las plantas: 2006, descubrió que la
“bola de musgo”, un tipo de pequeña bromelia jamaicana, tiene
propiedades antitumorales; y en la década de los 80 participó en el
desarrollo de un medicamento derivado del cannabis para tratar el
glaucoma.
En su país es también un defensor del desarrollo del potencial
médico y económico de la marihuana. “Jamaica tiene un claro papel de
liderazgo en la marihuana médica, y estoy pidiendo al Gobierno
–incluyendo a la oposición parlamentaria—que le dé una mirada a este
asunto, para que podamos seguir adelante y hacer lo que tenemos que
hacer. Porque (el cannabis) tiene un potencial real”, ha dicho Lowe a la
prensa local, a fines de agosto.
“La gente podría venir a Jamaica para
recibir tratamiento médico, a hacer turismo de salud, porque esto ha
estado en nuestra tradición, en nuestra cultura”, argumenta el
científico.
El cultivo, la venta y el consumo de cannabis está legalmente
prohibido en el Caribe –en Jamaica lo está desde hace un siglo-- pero la
posesión de pequeñas cantidades –para el consumo personal –hasta 14
gramos— es tolerada por las autoridades de la mayoría de países. La
fuman los turistas que participan en pot tours (rutas del
cannabis) en Kingston por 50 dólares y la beben en infusión las señoras
de San Vicente, para mitigar el asma y los dolores de la artritis.
El primer ministro de San Kits y Nevis, el médico Denzil Douglas,
opina, por el contrario, que la marihuana es un enemigo peligroso para
la salud de los ciudadanos y ha jurado que en su país nunca será
legalizada. (...)
“Y no sólo es ilegal. El uso de marihuana puede desencadenar
enfermedades mentales, puede traer la locura y para siempre arruinar la
vida de aquellos a quienes destruye. Todos lo han visto con varias
personas aquí, en nuestra Federación”, advirtió a los soldados. (...)" (El País, 30/09/2013)
No hay comentarios:
Publicar un comentario