28.10.13

La reforma del sistema de pensiones intensificará la actual crisis económica.

"La reforma del sistema de pensiones, recogida en su correspondiente anteproyecto y memoria, supone una considerable pérdida de poder adquisitivo para nuestros pensionistas, y no puede llegar en el peor momento posible. No les quepa ninguna duda que intensificará la actual crisis económica.

Además había alternativas a este despropósito, lo cual demuestra, por enésima vez, la fragilidad y pobreza de una débil democracia, la nuestra, donde los temas serios que afectan a la ciudadanía se dejan al devenir de los intereses de los distintos lobbies, que como auténticos vampiros nos desangran de manera reiterada. (...)

En realidad, la propuesta realizada por el denominado 'grupo de expertos' concibe las pensiones públicas bajo un sistema de capitalización, aplicando meros criterios actuariales. Y como tal, es de carácter político, no técnico. (...)

En el tema de las pensiones era el momento de dejar claro que el sistema de reparto es el mejor posible, pero que no podemos empeñarnos en financiarlo sólo con cuotas. En el resto de Europa no es así. Sólo en ocho de los 28 países de la Unión Europea las pensiones se financian exclusivamente con cotizaciones sociales, como sucede en España. 

En muchos países hay alternativas de financiación. Así, por ejemplo, en Dinamarca, más del 40% de la pensión final de los trabajadores se financia con ingresos generales (...)

Era el momento ideal para plantear, paralelo a una nueva propuesta de financiación de las pensiones públicas, una reforma en profundidad de nuestro sistema impositivo, injusto e ineficaz. La mayoría de la recaudación recae sobre el factor trabajo y castiga vía impuestos indirectos a los más vulnerables. 

Y es tremendamente ineficaz, viendo el hundimiento en casi 10 puntos porcentuales de los ingresos fiscales en plena crisis económica, que a duras penas roza el 35% del PIB. Contrasta, por ejemplo, con la evolución de los ingresos fiscales en el país galo, por encima del 50%, y bastante inmune al ciclo económico.

Sin embargo, no se ha hecho nada en este sentido. La propuesta de reforma de las pensiones gira exclusivamente alrededor de las cotizaciones a la Seguridad Social. (...)

La pérdida de poder adquisitivo de los pensiones, unida a la subida de impuestos indirectos como el IVA o las tasas locales, el copago farmacéutico, y la fuerte reducción en el gasto social, en dependencia, disminuirá de manera notoria la capacidad económica de los pensionistas.

 Ello es especialmente grave en un contexto como el actual donde, por un lado, el 27% por ciento de los hogares tienen como persona de referencia una persona jubilada o con una pensión distinta a la de jubilación, y, por otro, el único segmento de la población que mantuvo constante el gasto en 2012 fueron precisamente los jubilados. 

Supone el asalto de aquellos que generaron la crisis al último resorte de solidaridad intergeneracional, con las consecuencias sociales que ello conllevará. (...)

El 'pensionazo' supondrá que este segmento se verá obligado a disminuir su gasto. Ello hará aún más insostenible el actual sistema de financiación vía cuotas, y entraremos en un círculo vicioso. 

En un contexto de descensos del gasto social, bajadas salariales, aumentos de impuestos, la contracción económica se prolongará en el tiempo, descenderá aún más la población activa, así como la masa salarial, y el sistema se irá haciendo cada vez más insostenible, cuando en realidad había otras alternativas.

La reforma, tal como se ha diseñado, demuestra además el profundo desconocimiento por parte de las autoridades políticas patrias y de los citados expertos de cuál es el importe de nuestras pensiones, muy alejado de los países europeos de referencia. Mientras la pensión media alcanzó los 945,45 euros en 2012, un 55% de las mismas -46% de las contributivas- es inferior a los 642 euros.

 Pero además es especialmente sangrante, cuando, por ejemplo, el coste estimado hasta ahora de la ayuda a la banca, entre el banco malo Sareb y el FROB, ya supera los 150.000 millones de euros, incrementado directamente en esa cuantía nuestra deuda pública. (...)

La reforma de las pensiones es la enésima promesa incumplida del ejecutivo Rajoy, devaluando hasta límites insospechados la acción política. Están jugando con fuego y no tardarán en quemarse, aunque a la ciudadanía hace tiempo que ya la han abrasado."                 (Juan Laborda, Vox Pópuli, 19/09/2013)

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