"(...) Durante los últimos días se ha anunciado una mejora en la salud
económica de los territorios del Reino Unido después de dos años y medio
de estancamiento casi total.
No obstante, como señala el periódico The Guardian a través de los datos ofrecidos por un documento del think thank independiente Resolution Foundation, el
retorno del crecimiento y de una mayor tasa de ocupación ocultan un
proceso de precarización en las condiciones laborales de muchos
trabajadores.
Según el informe del centro de estudios, está
habiendo una drástica reducción de los salarios reales y un claro
aumento en el coste de la vida. Los contratos de trabajo mal pagados e
inestables se han extendido a todos los sectores de la economía, con
sueldos que, para millones de personas, apenas alcanzan el mínimo para
vivir.
Entre los afectados, las estadísticas indican que las mujeres lo
están sufriendo más duramente. La dinámica no sigue el mismo camino para
aquellos que tienen trabajos especializados o cargos directivos en sus
empresas, que por el contrario han visto aumentados sus salarios.
Asimismo, se constata que en lo que va de 2013, el 37% de los nuevos
empleados entra en el mercado laboral con contratos a tiempo parcial,
mientras que un 32% de éstos se ha tenido que conformar con inciertos
trabajos temporales. En la franja de jóvenes de entre 16 y 30 años de
edad, más de uno de cada tres son empleados en trabajos pobremente
remunerados.
El conocimiento de esta situación ha impactado en el Reino Unido en
un momento de fuerte debate interno entorno a la validez de los
controvertidos “Contratos de cero horas”, que obligan al
empleado a tener que estar disponible para trabajar a cualquier hora del
día mientras la empresa se reserva el derecho de convocarlo dependiendo
de las dimensiones de trabajo que requiere en momentos puntuales, sin
garantizarle horas laborales previamente.
Recientemente, una
encuesta del sindicato Unite ha revelado que entorno a un 22% de los
trabajadores británicos empleados en empresas privadas –cerca de 5,5
millones de personas- podría estar sujeto a condiciones que no aseguran
más de tres horas de trabajo por semana.
Generalmente, las entidades que promueven la modalidad contractual
de cero horas destacan su “flexibilidad” como un elemento que ayuda al
trabajador a combinar el empleo con otras ocupaciones de su vida
cotidiana.
Aún así, este tipo de contrato pisotea ciertos derechos
laborales básicos de los empleados, omite el pago de las horas en que
estén de baja por enfermedad y no les garantiza un período de vacaciones
pagadas." (Diagonal, 22/10/2013)
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