"(...) El primer año, entre 2008 y 2009, se prescribieron un 6,5% más de
ansiolíticos. En 2011 (último dato oficial), los españoles consumían un
8% más que al final de la bonanza, según un informe de la Agencia
Española del Medicamento que muestra también que el incremento es
superior al de países del entorno como Francia o Italia.
“La crisis está
teniendo un efecto en los problemas de salud mental, y hay un riesgo
claro de empeoramiento en la salud de la población general”, asegura
Fernando Benavides, presidente de la Sociedad Española de Epidemiología.
La imagen de una persona con los nervios rotos es la metáfora de un país modelado por los puñetazos de la recesión. (...)
Si empezamos por el que preocupa al catedrático Benavides —el aumento de
los problemas en la salud mental—, los datos señalan que las consultas
por depresión en los centros de atención primaria aumentaron el 19,4%
entre 2007 y 2011; las visitas por síntomas relacionados con la ansiedad
generalizada, un 8,4%; por trastornos psicosomáticos, un 7,3%, y por
problemas de alcoholismo, un 4,6%, según una encuesta de la Escuela de
Salud Pública y Medicina Tropical de Londres.
Ese incremento, afirma
Martin McKee, uno de los autores del estudio, tiene relación con la
situación económica. “Alrededor de un tercio de los problemas de salud
mental en la población atendida por estos desórdenes puede deberse al
riesgo combinado del desempleo y las dificultades para pagar la
hipoteca”, dice.
También Eudoxia Gay, presidenta de la Asociación
Española de Neuropsiquiatría, establece el nexo entre el aumento de
estas patologías y la situación del país. “Las consultas sobre estos
problemas son cada vez más habituales, pero el verdadero efecto de los
problemas económicos del país en la salud lo veremos a largo plazo”,
advierte. (...)" (El País, 27/12/2013)
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