"El escándalo del sector eléctrico pone de manifiesto cómo se las gasta en España, en nombre de una falsa liberalización, una oligarquía económica y política que actúan de manera impune contra la ciudadanía.(...)
Se está produciendo una transferencia de renta encubierta de los
consumidores a estas oligarquías económicas y políticas, que actúan al
margen de la competencia, vía acuerdos tácitos nocturnos plasmados con
alevosía en su vehículo preferido, el Boletín Oficial del Estado (BOE).
La subasta de electricidad del jueves 19 de diciembre es la gota que
colma el vaso respecto a un sector que ha actuado impunemente desde su
liberalización. (...)
A la vez que nos aumentan los impuestos y nos recortan los servicios
básicos, subiendo de manera injustificada su precio, los gobiernos
regalan miles de millones de euros a compañías que afirman tener un déficit ficticio, que ellos mismos se han inventado, el tarifario.
Sin embargo, nada les ha impedido tener miles de millones de euros de
beneficios, mientras su gerencia, presidentes y consejeros, se
autoimponían salarios e ingresos propios de jeques árabes u oligarcas
rusos.
Pero se trata de empresas privatizadas, antiguos monopolios
naturales, relativas a sectores básicos. Es necesario una auditoría profunda donde además de una quita por la totalidad del déficit tarifario aquellos que manipularon los precios de las subastas pasen por los juzgados correspondientes.
Hoy más que nunca es necesario una auditoría profunda de todos y cada
uno de los movimientos económicos y legislativos que afectan y han
afectado a determinados sectores económicos que en las últimas décadas
han vivido del BOE. (...)
La dinámica siempre ha sido la misma. En los días previos a la
celebración de la puja, los precios del megavatio por hora se disparaban
injustificadamente. Una vez cerrada la subasta, los precios
volvían a desplomarse de nuevo, esta vez lo han hecho un 23% al día
siguiente (el viernes 20) y un 37% con respecto a una semana antes.
Tanto la Comisión Nacional de la Energía (CNE) como la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) investigaron estas prácticas en diferentes ocasiones y elevaron sus informes respectivos tanto al gobierno de Zapatero como al de Rajoy.
Ninguno de los dos gobiernos hizo caso alguno a los avisos lanzados por los reguladores energético y financiero,
alertando de que los agentes de mercado que participaban en las
subastas (bancos de negocios, brokers, grandes eléctricas
internacionales y comercializadoras españolas) provocaban un
significativo aumento de los precios, que después se trasladaban al
recibo de la luz. (...)
En la actualidad existe una sobrecapacidad sin precedentes y una demanda que se ha hundido
a los niveles de 2005. Es otra de las muchas claves que explican el
multimillonario déficit de tarifa -menos ingresos, y más instalaciones
para repartírselos-.
La reforma eléctrica de Soria, exactamente igual que
las anteriores, no recoge ninguna medida para luchar contra la
especulación en las subastas, ni cambios en el perverso sistema pool de
precios mayoristas.
La reforma eléctrica aprobada en el Consejo de Ministros del 12 de julio,
no atacó el principal problema del sistema eléctrico, la especulación y
manipulación de los precios en las subastas y la fijación de los
precios del mercado mayorista pool, en el que siempre marca precio la
tecnología más cara. ¡Y así nos va!" (Juan Laborda, Vox Pópuli, 21/12/2013)
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