12.1.14

Razones para el escepticismo económico en 2014

"(...) No voy a entrar en una discusión numérica sobre si 0,5% es mucho o poco, pero voy a exponer los argumento por los que pienso que 2014 seguirá siendo un mal año en términos económicos.

1. Una crisis mal diagnosticada y con un receta equivocada.

Las anteriores recesiones en la economía española han sido relativamente cortas. Las recesiones de 1975, 1978 y 1992 se dejaron atrás en un periodo de tiempo que fue de 4 a 7 trimestres. En ese periodo la economía retomó los niveles de actividad previos a la crisis.

En esta ocasión llevamos ya 24 trimestres seguidos por debajo del máximo PIB, alcanzado en el primer trimestre de 2008. De hecho, el nivel de actividad actual está un 7,4% por debajo de citado máximo. Según las estimaciones de crecimiento que se manejan actualmente, no es probable que recuperemos el PIB de 2008 hasta el año 2020. La crisis habría durado la increíble cifra de 12 años. (...)

2. Las austeridad, receta mágica para salir de la crisis, no funciona.

Para evaluar con justicia la política de austeridad hay que analizar si ha servido para controlar la dinámica explosiva de la deuda pública. Para eso sirve exactamente la política de austeridad: para controlar las cuentas públicas. Pero lo cierto es que entre el periodo del “despilfarro” del anterior Gobierno y la “austeridad a rajatabla” del actual, no se observa diferencia alguna en términos de crecimiento de la deuda pública. 

Aunque el déficit público se reducido en 2013, la deuda sigue creciendo a ritmos similares. Imagino que debe ser descorazonador para los ejecutores de las llamadas “políticas de la austeridad”, con gran coste social, ver que sus resultados han sido, en el mejor de los casos, cuestionables. (...)

Solo hay dos formas de hacer la deuda sostenible: O aumentar el crecimiento nominal del PIB o hacer nuevos ajustes fiscales. Y, dado que estamos con un crecimiento nominal del PIB en torno a cero –en parte por la llamada política de deflación competitiva-, nuevos ajustes fiscales son inevitables. Habrá que subir los impuestos o reducir los gastos, otra vez. (...)

3. El sistema financiero sigue enfermo

Fusiones de cajas, Banco Malo, recapitalizaciones, FROB, recate astronómico de Bankia, preferentes escandalosas, ventas de bancos con pérdidas millonarias,  etc. El sistema financiero español ha estado en el epicentro de nuestra crisis económica y lo sigue estando. 

En 5 años hemos pasado del “tenemos el sistema financiero más sólido” de 2008 al “carpetazo” al recate del sistema financiero dado por el Eurogrupo  en noviembre de 2013. Según la versión oficial, la crisis bancaria se ha dejado atrás. Sin embargo, la realidad me hace poner en duda esta versión.

La mora del sistema bancario sigue en cifras astronómicas. La mora se acerca al 13%, lo que supera por mucho cualquier cifra anterior. No hay registro histórico que se le acerque. Además, no da muestras de reducirse, más bien todo lo contario. Trimestre tras trimestre supera records. No hace falta ser un experto para darse cuenta que el sistema sigue muy enfermo. (...)

4. La “deflación competitiva” es solo deflación.

La deflación competitiva es un proceso extremadamente lento y que no está claro que esté ocurriendo. Ganar competitividad vía baja inflación en la zona euro, donde la inflación ahora está en el 0,9% es casi imposible. A modo de ejemplo, la inflación media en los últimos 12 meses en España ha sido el 1,8% frente al 1,7% en Alemania. Ganar competitividad vía moderación salarial no parece posible en la Eurozona. (...)

5. Las exportaciones van bien, pero no son el “tractor” de la economía

El slogan del la primera parte del 2013 fue que nuestras exportaciones nos iban a sacar de la crisis. Ahora, ese discurso ha desaparecido. Los datos de exportaciones de bienes son muy volátiles y suelen jugar malas pasadas. Los buenos datos de la primera parte de 2013 se ha visto compensado con una segunda parte del año mediocre o incluso mala.

Pero esto era lo normal. Para que nuestras exportaciones crezcan con fuerza es necesario que nuestros socios europeos crezcan también con fuerza. A ellos van destinadas el 62% de nuestras exportaciones. Pero en 2013 la zona Euro estuvo en recesión (-0,4%) y la Unión Europea en su conjunto se estancó. (...)

6. No parece posible una recuperación del empleo, ni del consumo privado.

Las declaraciones más recientes del Gobierno sobre el empleo son que espera creación neta del mismo.

Desde que se inició la crisis en 2008, la destrucción de empleo ha venido acompañada de un fuerte crecimiento de la productividad aparente del trabajo. Desde 2009 el empleo se ha destruido a un ritmo medio anual del 3,7% y, por su parte, la productividad ha crecido en promedio un 2,3%. Con las cifras que se manejan actualmente, el año 2013 no fue muy diferente.

 En 2013 se destruyó un 3,2% del total del empleo y la productividad creció un 1,9%. En este sentido no parece que la reforma laboral haya tenido efectos significativos conteniendo la destrucción de empleo. (...)

Conclusión

El 2014 será mejor en términos macroeconómicos que 2013, pero no creo sea el año de la recuperación. De hecho, llegamos a este año básicamente con los mismos problemas que en 2012.(...)"                      (Jorge Blázquez Lidoy (@BlazquezLidoy, Economistas frente a la crisis, 05/01/2014)

No hay comentarios:

Publicar un comentario