"España carece ya de bases para la recuperación, sus desequilibrios son
imposibles de remontar y además van a peor. El más grave sin duda es la
gigantesca burbuja de deuda, que ha tomado una senda explosiva, lo que hace inevitable la suspensión de pagos antes o después.
En dos años Rajoy ha
despilfarrado 250.000 millones de euros en gasto político improductivo,
una salvajada que raya el delito de lesa patria. El sistema sólo se
mantiene por el compromiso de Draghi de hacer todo lo necesario para mantener la Eurozona. (...)
Y mientras Mariano y sus secuaces siguen predicando una recuperación inexistente,
las necesidades de endeudamiento para 2014 van a batir todos los
récords: 260.000 millones de euros entre vencimientos y deuda nueva, un
25,4% del PIB, la mayor cifra de toda la Eurozona (242.400 según los PGE
que no se han cumplido jamás). Esta cifra brutal haría estallar la
burbuja, únicamente el OMT puede aplazarlo pero no evitarlo: sólo es más
droga para los drogadictos.
Cuanto más tiempo pase, mayor será la
burbuja y más devastador su estallido: impedirá la recuperación y la
creación significativa de empleo durante, al menos, 30 años. La mitad de los jóvenes de hoy jamás encontrará un trabajo digno.
Los desequilibrios de España se asemejan mucho a los de Grecia antes de
la crisis. A esto es a lo que nos ha conducido esa nueva desgracia
nacional llamada Mariano Rajoy:
- Al mayor nivel de endeudamiento público en 200 años (...)
- A que la economía española, con una estructura cada vez más tercermundista, sea “totalmente incapaz de crecer sin aumentar el endeudamiento exterior”(...)
- A que, a pesar de todos sus compromisos y promesas, el 'esfuerzo' de consolidación fiscal ha sido cero en 2013, mientras el gasto político improductivo sigue fuera de control, porque antes que reducirlo –'eso no se toca', dijo Mariano– prefiere que los niños se mueran de hambre.
- A un sistema de pensiones quebrado(...)
- La eventual creación de empleo será inapreciable en el mejor de los casos.(...)
- El impulso de las exportaciones se ha desvanecido por nuestra falta de competitividad derivada del coste disparatado de los inputs energéticos y de la escasa especialización y valor añadido de nuestros productos.
- La crisis de los emergentes, que no ha hecho más que empezar (...)
La deuda soberana en manos de la banca ascendía a fin de 2013 a 295.000
millones. Hasta ahora se permite considerarla sin riesgo, pero esto es
falso. El riesgo de impago de la deuda española es hoy del 22%, luego
una correcta cobertura de riegos obligaría a la banca a provisionar
65.000 millones. Moody´s Analitic señalaba hace tres semanas que “el incremento de deuda soberana por parte de los bancos españoles es insostenible".(...)" (Roberto Centeno, El Confidencial, 10/02/2014)
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