En el gráfico con datos del FMI desde 1980 se observa como España
lleva orientándose a las exportaciones desde hace décadas. Por lo tanto,
no estamos ante un cambio de patrón de crecimiento. Donde si ha habido
un cambio de patrón significativo es en nuestras importaciones. En 1996,
cuando los mismos que hoy nos gobiernan llegaron al poder, iniciamos el
modelo de la burbuja inmobiliaria.
Aquello provocó un boom de consumo e inversión que aumentó nuestras
importaciones y explicó nuestro elevado déficit por cuenta corriente y
deuda externa. En 2007 la burbuja pinchó la economía entró en depresión,
la tasa de paro subió al 27%, el consumo y la inversión se hundieron y
desapareció el déficit por cuenta corriente. Fin de la cita.
En las exportaciones, salvo el desplome del comercio mundial durante
la Gran Recesión en 2008, no hay ningún cambio de patrón. De hecho desde
que llegó este Gobierno hemos tenido el menor crecimiento de
exportaciones desde 2009. Y de hecho han terminado 2013 cayendo.
La
causa es que nuestra competitividad se ha deteriorado por la apreciación
del Euro, especialmente desde la pasada primavera contra países
emergentes. La otra causa de la caída de nuestras exportaciones es que
el consumo de nuestros socios europeos, principal destino de nuestras
exportaciones, está estancado.
La recuperación se inicia sobre cimientos de barro. Se ha parado la
destrucción de empleo y también el crecimiento de nuestra productividad.
Por lo tanto, con el euro sobrevalorado, el único camino para mejorar
la competitividad y el crecimiento de las exportaciones es continuar con
la devaluación salarial.
La bajada de salarios baja el precio de la
vivienda y la solvencia del sistema bancario, restringe más el crédito,
nos impide salir del hoyo de la depresión y nos lleva directos al impago
de nuestra deuda externa, pública y privada.
Lo que recomiendan los manuales de economía es depreciar el tipo de
cambio, planes de estímulo europeos para reactivar la demanda y
contención salarial. Salvo la contención salarial que es el mantra el
resto ni está ni se le espera. En Europa y en España los responsables de
la política económica han debido estudiar otros manuales, supongo que
en japonés y sin traducir.
Para cambiar el modelo de crecimiento, reducir estructuralmente
nuestra tasa de paro y aumentar nuestra renta por habitante necesitamos
exportar bienes con mayor complejidad y contenido tecnológico. Para eso
hace falta:
i) más y mejor educación en las escuelas y en las empresas,
i) más y mejor I+D+i del estado y de las empresas y
iii) más y mejor
capital y financiación para las nuevas empresas de los nuevos sectores
innovadores.
En nuestra querida España estamos haciendo justo todo lo contrario para cambiar el modelo de crecimiento.(...)" (José Carlos Díaz, Cinco Días, 12/02/2014)

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