"(...) Saldremos de la recesión con malas
decisiones a largo plazo, sin una auténtica reforma de la administración
–más allá de los retoques estéticos del CORA-
sin una reforma de la Universidad, sin una reforma en profundidad del
sistema energético, sin haber atacado la raíz del fraude fiscal, con
bajos niveles de inversión en I+D y sin haber resuelto los problemas de
financiación de buena parte de nuestro tejido productivo.
Salimos de la
recesión con unos niveles de desempleo inaceptables –que podrían
extenderse hasta bien entrada la próxima década- y con una sociedad más desigual, con mayores niveles de pobreza, y menor capacidad de respuesta a través de políticas sociales.
El esfuerzo producido por la devaluación
interna nos está dejando sin fuerzas para llevar adelante un programa de
reformas estructurales de alcance para poner al día nuestra economía y
nuestra sociedad.
La propia movilización ciudadana parece que ha cedido,
y aunque sigamos viendo ejemplos movilizadores como los ofrecidos por
la ciudadanía de Burgos en las últimas semanas, no parece que el tono de
la movilización social pueda repetir a corto plazo la ebullición de la
protesta que se vivió entre el 15M y la última huelga general.
¿Qué hará España con sus desafíos? ¿Qué
ocurrirá con nuestro sistema político vetusto y totalmente inadecuado?
¿Se realizará una reforma constitucional? ¿Atajaremos la creciente
desigualdad social y reduciremos la pobreza y la exclusión? ¿Cómo
generaremos el empleo que tanto necesitamos?
¿Mejoraremos la
productividad de nuestro tejido empresarial? ¿Seremos capaces de hacer
que la financiación llegue a quien propone proyectos en la economía
real? ¿Ocuparemos nuestro sitio en una Europa renovada y dinámica? ¿Qué
papel jugaremos en la consecución de los retos globales como el Cambio
Climático o la lucha contra la pobreza?
¿Sera España capaz de realizar
su transición hacia una economía social y ambientalmente sostenible? ¿O
viviremos un período de calma chicha que nos aboque a la próxima crisis
económica en peores condiciones sociales?
Es de comprender que la sociedad española
se encuentre absolutamente agotada por las malas políticas –insistimos,
y nunca insistiremos lo suficiente: inútiles, contraproducentes y
excesivas- que ha sufrido en los últimos años.
Pero no podemos dimitir
de la responsabilidad de un profundo cambio en nuestra estructura
política, social y económica. Más pronto que tarde, España (y Europa)
tendrá que enfrentarse a sus retos y tendrá que hacerlo con coraje,
sabiduría y honestidad.(...)" (José Moisés Martín Carretero, Economistas frente a la crisis, 05/02/2014)
No hay comentarios:
Publicar un comentario