En
millones de euros. Fuentes: Ministerio de Economía/FROB; Banco de
España; balances de las entidades adquirentes [0]
"(...) En esta larga nota se intentará demostrar:
1.º Que la cifra de las pérdidas por los rescates públicos a la banca española superará los 130.000 millones de euros.
Ninguno de los organismos que poseen los datos al respecto (Banco de
España, FROB-Ministerio de Economía, Comisión Europea) ha tenido la
intención de publicar las cifras reales; al contrario, las ha diluido,
mixtificado y ocultado.
2.º Que esa cifra se puede demostrar detalladamente en cada
uno de los componentes de los que ha resultado su suma (banco a banco,
caja a caja, organismo público a organismo público, crédito fiscal punto
por punto).
3.º Que esa cifra resulta una enormidad comparada con cualquiera de las magnitudes de la economía española, especialmente con los recortes producidos sobre los derechos económicos adquiridos de los ciudadanos, sobre el capital social acumulado.
4.º Que, como consecuencia de esas ayudas públicas no se ha producido ningún efecto positivo sobre el crecimiento económico de España, ni sobre el aumento del crédito; más aún: ese crédito sigue disminuyendo.
5.º Que rescatar ha sido mucho más caro para los ciudadanos que haber dejado desaparecer, ordenada y socialmente, a las cajas y bancos quebrados.
6.º Que el castigo administrativo y/o judicial a quienes, por su
acción u omisión irracional o venal, produjeron este aspecto de la
crisis, está por ejecutar.
Hay cinco (...) fuentes concretas de pérdidas. (...)
Primero. La realizada por la inyección neta de dinero (en
capital u otras partidas compensatorias de diferentes tipos) contra
pérdidas ciertas, básicamente por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).
Fueron en torno a los 21.000 millones, pero en nuestro cuadro final se
incluyen los EPA (que inmediatamente veremos) de los que han resultado
pérdidas también ciertas, como el capital (o similares) perdido.
Segundo. Las garantías sobre la evolución futura de
la cartera de créditos que se pactaron a los bancos adjudicatarios de
las entidades quebradas. (...)
A
esas garantías por parte del FROB por las que si las entidades
adquiridas tienen una mala evolución de sus créditos se las compensa con
dinero público (que es lo que nutre el FROB) se las denomina EPA
(Esquema de Protección de Activos). (...)
Por
ejemplo: en el caso de la Caja de Ahorros del Mediterráneo se pactó con
su adjudicatario, Banco Sabadell, una EPA de más de 16.000 millones y,
en enero de este año (ver nota 5, al final), el Ministro Guindos
reconocía en el Congreso que al menos 15.000 millones acabarían siendo
pagados por el FROB. (...)
Resulta
significativo de lo burdo de las trampas para evitar el cálculo de los
costes reales que en el documento más relevante de lo publicado por el
Banco de España sobre las ayudas financieras no se incluyan,
expresamente, los EPA (Nota informativa sobre las ayudas financieras en
el proceso de reestructuración del sistema bancario español. Banco de
España 2.9.2013). (...)
Tercero.
Las pérdidas que acarrearán las privatizaciones de los bancos que
quedan por privatizar (...)
A.
Las pérdidas que acarrearán las dos mayores entidades que aún no han
sido privatizadas: Catalunya Bank y Bankia. Nuestra estimación en el
cuadro final, justificada en las notas 9 y 10 y más que moderada, es que
si se privatizan reportarán una pérdida de 47.000 millones.
B. Las pérdidas, sobre lo aportado por el Estado, correspondientes a
las cajas menores (las de las líneas 11 a la 14 del cuadro), que también
se estiman con criterios de mínimos.
Cuarto. El coste público del banco malo. (...)
La Sareb (Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria) es el llamado banco malo: ahí se han metido 50.781 millones de euros en préstamos incobrables o de muy dudoso cobro del sector financiero español, avalados por el Estado y que se van a vender de mala manera.
El FROB ha aportado 2.192 millones por el 50% del capital de Sareb,
que se han invertido en comprar esos activos. Pero eso es lo de menos,
porque la propia Bruselas considera que el precio pagado por la SAREB a
los bancos por esos activos tóxicos es superior al de mercado. Así que,
puesto que los bancos no hubieran conseguido ese precio, se trata de una
ayuda pública.
Quinto. El ahorro de impuestos. (...)
En
el reflotamiento de anteriores crisis bancarias, especialmente Banca
Catalana, Rumasa y Banesto (que estuvieron entre las mayores en Europa
hasta entonces), uno de los componentes que animaban a los bancos
compradores era que las pérdidas del banco adquirido fueran deducibles
en los impuestos a pagar en el futuro. (...)
Existe,
pero se niega o se pasa de puntillas sobre ese ahorro de impuestos
futuros del que se benefician los compradores. Todo sea por enriquecer a
los ricos desde la Hacienda Pública. (...)" (Miguel Ángel Lorente y Juan-Ramón Capella, Mientras Tanto)

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