"En la primavera de 2012 el FMI sacó un informe sobre
los países donde sus familias estaban más endeudados con análisis
históricos de otros casos de sobreendeudamiento, causas, consecuencias y
medidas para resolver el problema.
La principal era crear bancos malos
de hipotecas para evitar que esos activos tóxicos colapsaran el canal
del crédito, especialmente a pymes, y metieran a la economía en
depresión y deflación. Es la propuesta que hizo este economista
observador en su libro Hay Vida Después de la Crisis.
Los economistas del FMI vinieron al Banco de España a presentar el
informe que parecía escrito especialmente para nuestro país. Un
economistas del servicio de estudios que hizo la discusión del papel les
felicitó por el trabajo pero dijo que España no tenía que aplicarlo ya
que nuestra morosidad era del 3%.
Este economista observador intervino en la discusión argumentando que
España había perdido un 15% de empleo y quera evidente que la tasa de
mora no sería del 3% sino del doble o del triple. Y que la opción era
anticiparse como recomendaba el FMI con el banco malo o actuar a
posteriori como hicimos con la deuda de los promotores inmobiliarios. (...)
Desde la discusión de 2012 se han destruido más de un millón de
empleos y este año y el que viene perderán las prestación. La mora
hipotecaria, incluyendo activos adjudicados en España superará
ampliamente el 10%.
El problema crece y crece. Es cierto que es de menor tamaño que el
problema de los promotores. Pero es más humano ya que detrás hay
familias que pierden la casa y cientos de miles de pymes que seguirán
padeciendo restricción de crédito.
Lamentablemente, nuestro gobierno y nuestros bancos siguen en
negación absoluta de la realidad, con alucinaciones de recuperación que
piensan que resolverán el problema y el coste de los contribuyentes en
términos de deuda pública, desempleo y pobreza aumentando." (José Carlos Díez, Cinco Días, 19/03/2014)
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