4.5.14

La bajada de salarios produjo un descenso muy marcado de la actividad económica, nada menos que del 7% del PIB

"(...) Y el dato más llamativo es el descenso de la riqueza de la gran mayoría de países de la UE-15, y muy en particular de los países periféricos de la eurozona, conocidos como PIGS, que incluyen a España.

 España experimentó un descenso de nada menos que de alrededor del 7% del PIB durante el periodo 2008-2013. Es decir, en 2013 España era un 7% más pobre de lo que era en 2008. Este descenso ocurrió a pesar de que las exportaciones continuaron creciendo (sobre todo en el sector de las manufacturas modernas y de la industria de servicios, donde los salarios son, en general, más altos que en el sector de actividad económica doméstica).

En realidad los salarios en España descendieron notablemente, y con ello la demanda doméstica y las importaciones. Este descenso de la demanda de importaciones es precisamente una de las principales causas de que el saldo negativo de la balanza de pagos por cuenta corriente (la diferencia entre las exportaciones y las importaciones de bienes y servicios) se redujera notablemente, pasando de una situación de déficit (algo más de un -4% del PIB) en 2010 a una de superávit (casi del 2%) en 2013.

Es importante subrayar que España fue uno de los países de la eurozona en los que la devaluación doméstica fue más acentuada, lográndose a costa de la reducción de los salarios. Por otra parte, y en contra de lo que se dice en los mayores medios de información económica, la reducción de los salarios tuvo poco impacto en el aumento de las exportaciones.

 En realidad, el precio de los productos exportados no varió significativamente. Dicha bajada parece que solo repercutió en un aumento de los beneficios empresariales, pero no en un cambio significativo de las exportaciones.

Este hecho debe subrayarse, porque toda la justificación que se ha dado para bajar los salarios en España era para aumentar la competitividad y así aumentar las exportaciones, que serían las que sacarían a España de la crisis.

 Pues bien, España continúa sumida en la crisis y aunque las exportaciones han subido, el descenso del saldo negativo de la balanza de pagos por cuenta corriente ha sido predominantemente consecuencia del descenso tan marcado de las importaciones y del consumo interno.

 La medida de bajar salarios ha sido, pues, un fracaso y, en realidad, una excusa para aumentar los beneficios empresariales, lo cual era el objetivo –nunca hecho explícito– de dicha política. Como bien señala el informe Benchmarking Working Europe 2014 (de donde saco la mayoría de datos de este artículo), “la bajada de salarios parece haber llevado solamente a mayores beneficios empresariales” (p. 17). 

En realidad, un tanto parecido ocurrió y continúa ocurriendo en Alemania, donde los precios de los productos exportados no han cambiado un ápice durante todos estos años. El precio no ha sido la variable determinante del tamaño de las exportaciones. 

No tiene, pues, sentido que continúe enfatizándose que se bajen los salarios para que bajen los precios y nos hagamos más competitivos, cuando el precio no es el factor determinante de las exportaciones. 

Pero además de errónea, la aplicación de estas políticas de austeridad y bajada de salarios es sumamente dañina, pues reduce la capacidad de demanda de la ciudadanía, produciendo un descenso muy marcado de la actividad económica, nada menos que de alrededor de un 7% del PIB. De ahí que a estas políticas se las ha ya definido como un “austericidio”. (...)"                   (Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Dominio Público” en el diario PÚBLICO, 3 de abril de 2014, en www.vnavarro.org, 03/04/2014)

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