"(...) Y el dato más llamativo es el descenso
de la riqueza de la gran mayoría de países de la UE-15, y muy en
particular de los países periféricos de la eurozona, conocidos como
PIGS, que incluyen a España.
España experimentó un descenso de nada
menos que de alrededor del 7% del PIB durante el periodo 2008-2013. Es
decir, en 2013 España era un 7% más pobre de lo que era en 2008. Este
descenso ocurrió a pesar de que las exportaciones continuaron creciendo
(sobre todo en el sector de las manufacturas modernas y de la industria
de servicios, donde los salarios son, en general, más altos que en el
sector de actividad económica doméstica).
En realidad los salarios en
España descendieron notablemente, y con ello la demanda doméstica y las
importaciones. Este descenso de la demanda de importaciones es
precisamente una de las principales causas de que el saldo negativo de
la balanza de pagos por cuenta corriente (la diferencia entre las
exportaciones y las importaciones de bienes y servicios) se redujera
notablemente, pasando de una situación de déficit (algo más de un -4%
del PIB) en 2010 a una de superávit (casi del 2%) en 2013.
Es importante
subrayar que España fue uno de los países de la eurozona en los que la
devaluación doméstica fue más acentuada, lográndose a costa de la
reducción de los salarios. Por otra parte, y en contra de lo que se dice
en los mayores medios de información económica, la reducción de los
salarios tuvo poco impacto en el aumento de las exportaciones.
En
realidad, el precio de los productos exportados no varió
significativamente. Dicha bajada parece que solo repercutió en un
aumento de los beneficios empresariales, pero no en un cambio
significativo de las exportaciones.
Este hecho debe subrayarse, porque toda
la justificación que se ha dado para bajar los salarios en España era
para aumentar la competitividad y así aumentar las exportaciones, que
serían las que sacarían a España de la crisis.
Pues bien, España continúa sumida en la crisis y aunque las exportaciones han subido, el descenso del saldo negativo de la balanza de pagos por cuenta corriente ha sido predominantemente consecuencia del descenso tan marcado de las importaciones y del consumo interno.
Pues bien, España continúa sumida en la crisis y aunque las exportaciones han subido, el descenso del saldo negativo de la balanza de pagos por cuenta corriente ha sido predominantemente consecuencia del descenso tan marcado de las importaciones y del consumo interno.
La medida de bajar salarios ha
sido, pues, un fracaso y, en realidad, una excusa para aumentar los
beneficios empresariales, lo cual era el objetivo –nunca hecho
explícito– de dicha política. Como bien señala el informe Benchmarking
Working Europe 2014 (de donde saco la mayoría de datos de este
artículo), “la bajada de salarios parece haber llevado solamente a
mayores beneficios empresariales” (p. 17).
En realidad, un tanto
parecido ocurrió y continúa ocurriendo en Alemania, donde los precios de
los productos exportados no han cambiado un ápice durante todos estos
años. El precio no ha sido la variable determinante del tamaño de las
exportaciones.
No tiene, pues, sentido que continúe enfatizándose que se
bajen los salarios para que bajen los precios y nos hagamos más
competitivos, cuando el precio no es el factor determinante de las
exportaciones.
Pero además de errónea, la aplicación de estas políticas
de austeridad y bajada de salarios es sumamente dañina, pues reduce la
capacidad de demanda de la ciudadanía, produciendo un descenso muy
marcado de la actividad económica, nada menos que de alrededor de un 7%
del PIB. De ahí que a estas políticas se las ha ya definido como un
“austericidio”. (...)" (Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Dominio Público” en el diario PÚBLICO, 3 de abril de 2014, en www.vnavarro.org, 03/04/2014)
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