"La Junta Clínica y la Junta de Jefes de Servicio
del Hospital Universitario de Bellvitge han redactado, aprobado y
enviado sendos escritos, dirigidos respectivamente al director médico
del centro y al director gerente. Exponen la dramática situación de
destrucción deliberada en que se encuentra el centro. (...)
Bellvitge es el hospital de referencia comunitaria para más de
trescientas mil personas. En cuanto a los procesos de alta tecnología,
es el referente para más de dos millones de personas. Contaba con 4.000
profesionales y ahora tiene unos 3.500. Tenía 900 camas y ahora dispone
de sólo 640, por cierre, debido a los recortes de la Generalidad, no
porque no los necesite, más bien al contrario.
También se le ha obligado
a cerrar media docena de salas de operaciones. De media, los
profesionales han perdido más del veinte por ciento de su sueldo, que ya
era de los más bajos de España. (...)
Los dos escritos mencionados y ahora reproducidos aquí son dos auténticos memoriales de agravios. El de la Junta Clínica
está firmado por sus siete miembros electos, cuyos nombres tengo que
omitir, aunque los tengo. Los 48 miembros de la Junta de Jefes de
Servicio han firmado el otro escrito.
Queda clarísima la posición muy crítica de todo el cuerpo facultativo,
basada en un escalofriante conjunto de maldades, por parte de la
Generalidad. Las exponen perfectamente.
En las últimas semanas he estado escribiendo sobre la agonía deliberada,
provocada por la Generalidad, de toda la sanidad pública catalana. Por
su gran vergüenza, la mayoría de partidos catalanes no hablan nunca de
ello en la actual campaña electoral, o lo que sea. La Generalidad
tampoco ha dicho nada. (...)
Estos inesperados recortes están en la base de todo. Debido a ellos,
los hospitales no pueden ni elaborar su presupuesto para el segundo
semestre de este año. O sea que, a partir del día 30 de junio, los
hospitales pueden entrar en una zona de "Terra Incognita", como se
decía, en latín, en épocas también oscuras.
Aquí, los políticos callan
cuando no hay elecciones y también en campaña electoral. Todo ha sido
sustituido por la vexilología, el aburrido estudio de las banderas.
Como guinda de un pastel envenenado y cínico, hay
que recordar que el pasado jueves, día en que se reveló que se iba a
recortar siete millones de euros (1.164 millones de pesetas) en
Bellvitge, la Generalidad anunció que otorgaría seis millones de euros (998 millones de pesetas) a medios de comunicación. (...)
La situación inmediata de Bellvitge, como la de la mayoría de
hospitales catalanes, es debida precisamente a una brutal reanudación de
los recortes, sin que la siempre demagógica ERC diga ni una palabra.
A
pesar de parecer (sic) que estamos en campaña electoral también se ha
olvidado (y callado del todo) que en 2012 en Cataluña aumentó la
mortalidad, según datos oficiales, en un 5,3 por ciento, es decir en
3.160 personas. Una encuesta entre médicos, llevada a cabo por el
Sindicato de Médicos, lo atribuyó, en un 78,6 por ciento, a los
"recortes sanitarios" de la Generalidad. En pura lógica, ahora podemos
estar yendo hacia un desastre todavía mayor.
Aquellos que no lo vean claro tienen un problema cognitivo serio. En
cambio, los que lo capten y el domingo voten a CiU o ERC tienen un
problema hepático: un hígado tan grande como un armario con espejo. ¿O
es que los honestos médicos de Bellvitge, como todos los otros
profesionales sanitarios que protestan, son "agentes secretos
españoles"? Esta es una pregunta para ser tratada en un departamento de
psiquiatría." (
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