29.5.14

El éxito de la troika es la hecatombe social que abate a los portugueses. Lo que los países latinoamericanos rechazaron durante los últimos quince años... el subdesarrollo

"En el periodo posterior al 25 abril de 1974, la mistificación política nunca alcanzó los niveles actuales. La mistificación consiste en hacer creer a alguien una mentira como si fuera verdad.

 La mentira es que el proceso de la troika terminó con éxito, que Portugal goza hoy de mejores condiciones para desarrollarse como país europeo y que la reforma del Estado propuesta garantiza la creación de una sociedad más equitativa.

 Que el éxito de la troika sea la otra cara de la hecatombe social que abate a los portugueses empobrecidos; que las nuevas condiciones de desarrollo sean las típicas de un país subdesarrollado (emigración, trabajo y vejez sin derechos), que habíamos dejado de ser; que la reforma del Estado propuesta sea aquella que los países latinoamericanos rechazaron durante los últimos quince años precisamente para construir sociedades más equitativas –nada de esto es relevante para los medios de comunicación o entra en el discurso político. (...)

Entre los siglos XV y XIX hubo muchos relatos de viajeros y comerciantes del norte de Europa sobre los portugueses y los españoles, así como sobre las condiciones de vida predominantes en el sur de Europa. 

Lo más sorprendente es que estos relatos atribuyen a portugueses y españoles las mismas características que, en la misma época, los colonizadores portugueses y españoles atribuían a los pueblos “primitivos” y “salvajes” de sus colonias. 

He aquíalgunas citas ilustrativas del siglo XVIII: “El portugués es perezoso, nada industrioso, no aprovecha las riquezas de su tierra, ni tampoco sabe vender las de sus colonias”; “los portugueses son altos, agraciados y robustos, en su mayor parte muy morenos, lo que resulta del clima y más aún del cruce con negros”.

 Es decir, el mestizaje, que los portugueses consideraban la marca benevolente de su colonización, se volvió en su contra mediante el prejuicio colonial y racista. Cuando hoy leemos en la prensa alemana noticias y comentarios acerca de los países del sur de Europa, es fácil comprobar que el prejuicio colonial y racista todavía está muy presente. (...)

Del Deutsche Bank al FMI, los informes son unánimes en mostrar que Portugal, lejos de converger, seguirá divergiendo de la Europa desarrollada. Es decir, el objetivo de integración en la UE ha fracasado, un fracaso que, con dosis brutales de mistificación, se presenta como éxito.

 Después dela guerra de Vietnam, nunca una derrotase disfrazó tan bien de victoria. Dada su nueva condición, Portugal, para no estorbar, debe ser mantenido dentro, aunque desde las afueras, y vigilado.

Portugal sale seguro de Europa sujeto por la cuerda del euro y del tratado presupuestario. No puede ir muy lejos. Ocupará un pequeño lugar en el umbral de las puertas de Europa, un país sin abrigo por donde pasarán regularmente las furgonetas de la sopa humanitaria. 

¿Es digno de nosotros, como portugueses y europeos, que no haya alternativas a este estado de cosas? Por supuesto que no. ¿Está el actual sistema político-partidario en condiciones de explorar estas alternativas? Claro que no. Como en democracia siempre hay alternativas, ¿el actual régimen es democrático? No.

 ¿Hay alternativas democráticas, ya sea a escala nacional o europea, a este régimen autoritario? Claro que sí. Para ello, es necesario que la balsa de piedra [1], tan premonitoria, se desvíe lo suficiente para romper la cuerda o forzarla a dar más margen de libertad al movimiento de la balsa. 

No hay que olvidar que los perros son los mejores amigos del hombre. El perro de Saramago, Constante, en el momento crucial de decidir, optó por la Península Ibérica."    

(La salida limpia… de Europa, de Boaventura de Sousa Santos en Público, en Caffe Reggio, 24/05/2014)

No hay comentarios:

Publicar un comentario