13.5.14

El éxito o fracaso de una política económica se mide por el aumento o la reducción del bienestar de la mayoría.

"(...) Aceptemos que las píldoras voluntaristas del Gobierno en el programa de estabilidad dan resultado. Ello significaría que al final de 2015, en materia de empleo España estaría igual que en 2011. Cuatro larguísimos años perdidos, reforma laboral Dios mediante. La constatación del mayor fracaso en la política económica. 

Este debe ser el centro de cualquier debate sobre la recuperación, no el déficit y la deuda pública, o la sanidad del sistema financiero. El éxito o fracaso de una política económica se mide por el aumento o la reducción del bienestar de la mayoría.
 
Hagamos la foto estática de cómo estaba el paro en el cuarto trimestre de 2011 (último periodo de Zapatero) y cómo está ahora, medido por la homologada encuesta de población activa. Hoy hay 646.000 desempleados más; 857.000 empleados menos; una tasa de actividad menor (59,46% frente a la ya muy baja del 60,29%); 400.000 hogares más en los que tanto el hombre como la mujer están parados; y la tasa de temporalidad —objetivo central de la reforma laboral, según su preámbulo— solo se ha reducido 1,85 puntos (del 24,98% al 23,13%), más atribuible a las consecuencias de la propia crisis que a la bondad de las medidas gubernamentales.

 Después de dicha reforma, el mercado de trabajo español sigue siendo el más dual de todos los países de nuestro entorno. Y todo ello sin abordar en ese debate la calidad de los puestos de trabajo que se están creando.

Por tanto, dejémonos de fanfarrias propagandísticas. Las denuncias de una recuperación sin empleo son dignas de ser analizadas. Sobre esto, en el programa electoral europeo del partido que gobierna España, ni una sola línea."           ( , El País, 4 MAY 2014 )

No hay comentarios:

Publicar un comentario