"(...) ¿Realmente ustedes desde la plataforma consideran viable no pagar la deuda?
Digamos
que hay que apuntar a Marte para llegar a la Luna, lograr el no pago
de la deuda y la restitución de la deuda ilegítima que ya se ha pagado,
es el final del camino; pero tenemos objetivos a corto plazo que
definen nuestra labor cotidiana como denunciar y exigir
responsabilidades a los actores que generan el endeudamiento, creación
de espacios de aprendizaje, democracia participativa, además de otros
objetivos a largo plazo como un retorno a la soberanía de la población,
un cambio de modelo social, económico, político y humano.
¿De acuerdo, pero la gente tiene claro lo que significa la deuda?
Aunque
la gente sabe infinitamente más de lo que sabía al principio de la
crisis, todavía queda bastante por saber. Ahora bien, el nivel de
movilización y de tejido social que hay a día de hoy no tiene nada que
ver con el que había hace diez años.(...)
Aunque en 1953 se les condonó la deuda de guerra que tenían...
Un
claro ejemplo es la condonación de la deuda alemana cuyos acreedores
tenían miedo y se resignaron a no recibir el pago de esa deuda de
guerra; consideraron fundamental contentar a la población alemana, a
condición de que salieran de la crisis. ¡Cuidado con humillar al pueblo
alemán, porque nos jugamos mucho!, decían. Esto difiere en gran medida
de la condonación de la deuda griega que ha sido más bien un perdón
pero... acompañado de veneno.
Más allá de lo que pueda pasar si no se paga la deuda española ¿qué pasaría si se sigue pagando?
Es
el riesgo moral; cuando una persona comete una ilegalidad, cuando roba
a una población y sale impune se le está dando la oportunidad de que
lo vuelva a hacer. Los representantes de la banca son en gran parte los
causantes de la situación actual, han estado jugando en un casino y
nos ha conducido a una situación de extrema pobreza.
Si encima les
ayudamos a salir de los ejercicios anuales con beneficios y ninguno de
sus directivos acaba en la cárcel, lo van a seguir haciendo porque les
sale a cuenta y seguirán utilizando frases como: esto es necesario...
esto es justo.
Está pasando lo mismo que en algunos países latinoamericanos...
Los
pasos que venimos siguiendo son comparables no solamente con lo
ocurrido en Latinoamérica sino con lo sucedido en África y en el Sudeste
Asiático; al proceso por el cual mediáticamente se culpa al Estado
como mal gestor; se recortan y privatizan servicios públicos, que es
donde está toda la ganancia, le llaman planes de ajuste estructural. Se
ha dado paso a un Estado liberal olvidado desde el crack del 29 y se
vuelve a las políticas de Ronald Reagan y Margaret Tatcher.
¿Y por qué a través del discurso oficial hacen como que nos están salvando la vida?
La
deuda siempre ha funcionado como un mecanismo de poder. El discurso
oficial quiere justificar el actual estado de las cosas, se rehúsan a
evidenciar que toda España está sufriendo un expolio.
La deuda es un
mecanismo diseñado para robar a la población algo que es suyo. Cuando se
consigue convencer a todo el país de que el BCE, concede grandes
cantidades de capital a la banca española para el rescate ya está todo
ganado. Los ciudadanos no tenemos nada que ver con el proceso de
endeudamiento
¿Por qué razón tengo que pagar yo por la Ciudad de la
Justicia de Valencia o las autopistas de Madrid? ¿Por qué tengo que
rescatar a los bancos?, lógicamente no tengo ninguna razón para estar
endeudado, sin embargo se pasa por alto todo esto y se introducen
mensajes de penalización a la sociedad, como el caso de los griegos que
con el discurso "estamos en esta situación por haber vivido por encima
de nuestras posibilidades", acaban convencidos de que son unos vagos.
¿Qué pasaría si no se paga la deuda?
No
sabemos, pero tenemos casos de impagos de la deuda en algunos países
de Latinoamérica y casos como el de Irak, acordados con los acreedores y
que estuvieron a punto de utilizar el concepto de deuda odiosa para
perdonar esa deuda, pero se dieron cuenta del error que iban a cometer;
las pocas circunstancias dadas en Ecuador o Argentina en donde
realmente la población decidió no pagar las deudas, ha servido para
tener un alivio momentáneo, pero aunque se trata de experiencias
incompletas, las poblaciones han estado mejor que cuando se tiene que
dedicar un alto porcentaje de los impuestos e ingresos del Estado a
pagar intereses de la deuda.(...)
¿Y el sentimiento de culpa?
El
sentimiento de culpa es una herramienta que se utiliza para que la
gente de a pie no se defienda. El ciudadano de a pie tiene
responsabilidad en el hecho de estar empobreciéndose. Si lo piensa por
lo menos un poco su capacidad de defensa se verá disminuida.
Claro porque ahora está de moda decir que los pobres son pobres porque quieren...
Y si se consigue convencer al pobre haciéndole creer eso, ya ganaron. (...)
¿Quién tiene el poder para decidir que España no pagará la deuda?
¿Rajoy
puede decidir no pagar la deuda? No, ¿Mario Draghi? tampoco, todo es
una red de intereses tan enorme que no es posible, pero pagarla tampoco
es posible.
¿Entonces?
La
única manera que yo veo posibles es que colectivamente creemos un
nuevo lenguaje, que entendamos por qué razón se ha producido este
endeudamiento, que comprendamos los mecanismos que nos han arrastrado
hasta aquí y que empoderados con ese conocimiento decidamos
colectivamente no pagarla.
La deuda alemana no hubiera podido dejar de
existir si no fuera por las personas de a pie. La deuda española está
por encima del PIB. Nadie nos debe obligar a pagar algo que no es
nuestro.(...)" (Público, 18/05/2014)
No hay comentarios:
Publicar un comentario