"(...) -¿Qué significa el euro? ¿Tiene algún significado más allá de la moneda única europea?
El euro es fundamentalmente una ratonera. Una herramienta para forjar la hegemonía del capital alemán en el escenario europeo. (...)
El euro es fundamentalmente una ratonera. Una herramienta para forjar la hegemonía del capital alemán en el escenario europeo. (...)
Alemania exporta a Europa no sólo coches o lavadoras, sino todo tipo de
bienes de equipo (siderometalúrgica, química, construcción naval,
etcétera). En ese contexto de crisis, Alemania es capaz de producir
bienes de consumo y equipo con alto grado de eficacia, pero es incapaz
de generar por sí la demanda interna para absorber esa producción.
Ahora
bien, contaba con una ventaja: la periferia europea, que le
proporcionaba esa demanda necesaria. Éste es el contexto económico en el
que nace el euro.
-¿Consideras que el euro encarna, además de la hegemonía del capitalismo alemán, un determinado modelo económico?
La Unión Europea y el euro representan la expresión más acabada de lo que llamamos “neoliberalismo”. (...)
-¿Consideras que el euro encarna, además de la hegemonía del capitalismo alemán, un determinado modelo económico?
La Unión Europea y el euro representan la expresión más acabada de lo que llamamos “neoliberalismo”. (...)
La idea central es la separación de la política y la economía, núcleo
duro del pensamiento económico conservador posterior a la segunda guerra
mundial. Excluir al estado de la economía para consagrar la ley del más
fuerte; el imperio del mercado y el darwinismo social que se reproduce
en el mercado. (...)
-¿Cómo se produce, en concreto, este vaciamiento de las herramientas macroeconómicas de los estados?
Las políticas de tipos de cambio desaparecen con la supresión de las monedas nacionales. De ese modo se deroga la principal herramienta que tenían los estados para la aplicación de políticas macroeconómicas: la devaluación de la moneda. En segundo lugar, el Banco Central Europeo (BCE) asume la política monetaria de manera independiente del poder político. Se separa, así, la política monetaria de cualquier “interferencia” democrática.
Las políticas de tipos de cambio desaparecen con la supresión de las monedas nacionales. De ese modo se deroga la principal herramienta que tenían los estados para la aplicación de políticas macroeconómicas: la devaluación de la moneda. En segundo lugar, el Banco Central Europeo (BCE) asume la política monetaria de manera independiente del poder político. Se separa, así, la política monetaria de cualquier “interferencia” democrática.
Además, se prohíbe al BCE financiar el
déficit público de los estados, de modo que se les obliga a buscar
financiación en los mercados financieros internacionales, a tipos más
altos. Esto es lo que provoca la crisis de la deuda. En tercer lugar, la
política fiscal queda constreñida por los criterios de convergencia de
Maastricht (...)
-¿Cuál es el objetivo esencial del capitalismo alemán en torno a la moneda única?
Incrementar y perpetuar su excedente comercial con la periferia europea. Además, reforzar la posición alemana en el esquema europeo como exportador neto de productos y bienes de equipo, e importador neto de demanda general. Pero lo importante es que se trata de una estrategia nacional. (...)
Incrementar y perpetuar su excedente comercial con la periferia europea. Además, reforzar la posición alemana en el esquema europeo como exportador neto de productos y bienes de equipo, e importador neto de demanda general. Pero lo importante es que se trata de una estrategia nacional. (...)
-¿En qué términos se expresa la dialéctica centro-periferia en el marco de la zona euro?
(...) La relación entre centro y periferia es la consecuencia, entre otras
cosas, de una estrategia de “represión salarial” impulsada por Alemania a
partir de los años 90, tras la Unificación, y sobre todo a partir de
2000, con la Agenda 2010, que igualmente iba encaminada a reducir
salarios.
Se mantuvieron en Alemania los salarios por debajo del
crecimiento de la productividad con el fin de potenciar la estrategia
exportadora y crecer a base de superávit comerciales con el exterior.
Pero la otra cara de este superávit es el déficit comercial de los
países de la periferia europea, que van asumiendo posiciones
dependientes que nos llevan progresivamente al subdesarrollo. (...)
-¿Cómo se aplica el modelo alemán a la Unión Europea y qué repercusiones tiene ello en los países del Sur?
(...)
Alemania sigue una estrategia neomercantilista para crecer a base de exportaciones a costa de arruinar a sus vecinos. Hace con la periferia europea lo mismo que en su día hizo con la Europa del Este. Ha implantado un marco monetario único, donde los diferenciales de competitividad hacen que Alemania refuerce su patrón de crecimiento a base de exportaciones.
Alemania sigue una estrategia neomercantilista para crecer a base de exportaciones a costa de arruinar a sus vecinos. Hace con la periferia europea lo mismo que en su día hizo con la Europa del Este. Ha implantado un marco monetario único, donde los diferenciales de competitividad hacen que Alemania refuerce su patrón de crecimiento a base de exportaciones.
Esto ha convertido a las economías periféricas en
dependientes. Hay, además, un sector importante de la izquierda y del
movimiento sindical que no ha entendido lo siguiente: la estrategia
neomercantilista alemana es una estrategia “nacional”, y en la pomada
están la derecha, la socialdemocracia y el movimiento sindical. Quien se
sale de este consenso está condenado a la marginalidad. Insisto, es una
estrategia “nacional”. Las reformas y recortes salariales más duros van
a aplicarlos Schröder y los verdes.
En contra de lo que muchas veces se
dice, el problema no es Merkel sino Alemania, y la voluntad de imponer
al resto del continente una estrategia económica neomercantilista. Esto
tiene como consecuencia que, mientras en Alemania se acaba de bajar la
edad de jubilación, en España se incrementa. O que mientras en Alemania
existe un compromiso por aumentar el salario mínimo, en España se
produce una destrucción de los mecanismos clásicos de negociación
colectiva para hundir los salarios.
Esto evidencia la incapacidad de las
elites políticas y económicas del Sur de Europa de seguir un camino
independiente para sus pueblos. Lo que Manolo Monereo, en expresión muy
acertada, denomina “Vichy global”. Estas élites del Sur prefieren que
otros les hagan el trabajo sucio antes que enfrentarse directamente con
las clases populares.
-Descrito el panorama, ¿Qué alternativas cabe plantear?
O salimos del euro o el país podría sumirse en un escenario de caos y violencia. (...)
-Descrito el panorama, ¿Qué alternativas cabe plantear?
O salimos del euro o el país podría sumirse en un escenario de caos y violencia. (...)
De entrada, salir del euro para recuperar la competitividad y mejorar la
balanza comercial del país. Y que las empresas empiecen a contratar
gente. Pero sabiendo que muy probablemente ello comporte un escenario
económico muy complejo, en el que podríamos destacar dos implicaciones
muy importantes que un gobierno de base popular tendría necesariamente
que afrontar.
En primer lugar, que al devaluar la moneda, la deuda
exterior se multiplicará y será imposible que el país pueda
satisfacerla. Por eso es tan imposible que la salida del euro vaya
acompañada de una segunda medida: decretar la suspensión de pagos del
país, y poner en marcha una auditoría pública y democrática de la deuda
en la que, además de técnicos y especialistas, participen también
representantes de la sociedad civil y los sindicatos para garantizar la
transparencia del proceso.
Y todo esto al tiempo que se asegura una
quita sustancial de la deuda. Además, teniendo en cuenta que España es
un país muy dependiente desde un punto de vista energético, la ruptura
del euro y la devaluación de la moneda puede desencadenar un proceso
inflacionario en el país.
Pues bien, se ha de asumir ese proceso, ya que
si se ha de “ajustar” la economía, es preferible que haya inflación a
que se produzcan recortes salariales, ya que estos afectan de manera
general e indiscriminada al poder adquisitivo de las personas. Sin
embargo, la inflación afecta de manera selectiva en la medida en que lo
hace preferentemente sobre los productos importados. Eso deja un margen
al consumidor a la hora de elegir el producto. (...)" (Entrevista a Héctor Illueca, portavoz estatal del Frente Cívico-Somos Mayoría, Enric Llopis, Rebelión, 06/05/2014)
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