"(...) El Banco de España afirmó hace unas semanas que la economía española
había crecido un 0,4% en el primer trimestre de 2013, un 0,2% atribuible
al crecimiento de la demanda interna y otro 0,2% por el “tirón” del
sector exterior.
Pero esta patraña se vino abajo hace unos días porque
los datos trimestrales de comercio exterior demostraron que las
importaciones habían crecido mucho más que las exportaciones, y el
sector exterior en lugar de sumar había restado 0,2 puntos al
crecimiento. Algo realmente inaudito y es que la cúpula de enchufados de
lujo del Banco de España no tiene vergüenza.
¿Acaso no habían visto que
las cifras de enero y febrero hacían imposible ya todas sus cifras?
Siguiendo órdenes del Gobierno, la cúpula de enchufados del Instituto
Nacional de Estadística mantiene la cifra, pero con una versión
completamente diferente.
Según esta versión, la economía no ha
crecido por el sector exterior, sino por el fuerte incremento del gasto
público, algo que, si fuera verdad, sería ya un puro disparate, aunque
no lo es. Es una pura trampa contable, tanto que el secretario de Estado
de Economía, Jiménez-Latorre, no ha tenido más remedio de reconocer que
no disponía de argumentos para poder justificar el incremento del gasto
público.
La realidad que Jiménez-Latorre, al igual que el resto de este
Gobierno de tramposos, conoce perfectamente y no ha tenido ni la
dignidad de confesar es esta: el déficit público 2013 fue 7.000 millones
superior sólo de la parte del Estado, más la parte de gasto transferida
de año por las CCAA y los ayuntamientos estimada en 5.000 millones.
Estas cantidades las han imputado al primer trimestre 2014, lo que da un
incremento del gasto público en la Contabilidad Nacional absolutamente
falso, algo que desmienten rotundamente los datos de la Intervención
General del Estado, los cuales señalan que el déficit del Estado se
redujo un 7,3% respecto al año anterior.
Esto significa tres
cosas. La primera, que el déficit público 2013 ha sido del orden del
7,8% y no del 6,6% oficial. La segunda, que el crecimiento del primer
trimestre de 2014 no ha sido del +0,4%, sino del -0,08% porque se
descuenta la trampa del gasto transferido y porque la aportación del
sector exterior fue del -0,2%; la del consumo privado –que creció un
minúsculo 0,4% y representa un 60% del PIB– del 0,24 %; y la del sector
público, cero.
Mientras, la inversión se redujo en un 0,6% consecuencia
de la nueva caída en el sector de la construcción, lo que significa una
aportación al PIB del -0,12%. En conjunto, el crecimiento ha sido del
-0,08 %.
Y la tercera, que la economía no está creciendo, sino que
sigue cayendo, ya que el crecimiento del último trimestre del año
pasado fue muy superior al del primer trimestre de este año.
Adicionalmente,
y a pesar del río de dinero especulativo que está entrando para comprar
activos a un 20/25% de su valor de coste, la necesidad de financiación
en el primer trimestre frente al resto del mundo, se incrementaría en un
129% respecto al mismo periodo del año anterior, pasando de 3.075
millones a 7.057, un cambio de tendencia enorme a peor. ¿Pero cómo
pueden ser tan tramposos?
¿Es que piensan que nadie en España sabe
sumar? Y, sobre todo, ¿cómo es posible que Eurostat, el BCE y el FMI no
denuncien de una vez al Gobierno de España por la falsedad manifiesta de
sus cuentas y auditen ya nuestra Contabilidad Nacional? ¿Qué ganan
estos organismos haciéndose cómplices de la gran mentira de nuestras
cifras oficiales?
La prueba del nueve de la falsedad de la
recuperación me la daría el sábado el presidente de una de las mayores
cadenas de alimentación del país. Las ventas del sector alimentación en
España se encuentran totalmente estancadas en términos monetarios, lo
que significa que están cayendo un 0,4 % en términos reales." (Corruptos unidos o utopía destructiva, de Roberto Centeno en El Confidencial, en Caffe Reggio, 02/06/2014)
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