"(...) Todo es bastante complejo y está entrelazado. Se debe comenzar por
describir sumariamente los diversos elementos actuales (y peores) del
omnipresente paradigma de destrucción sanitaria, deliberadamente querida
y fríamente ejecutada por la Generalidad de Artur Mas. Todo es muy
complejo, está bien rodado y es llevado a cabo sin escrúpulos.
Así, el pasado 9 de mayo publiqué una información que constituía un grave toque de alerta.
El tema no ha sido para nada retomado por los medios gubernamentales y
los digamos concertados, en base a subvenciones millonarias. Por lo
tanto, el tema es crucial y premonitorio. Se quiere aplicar a partir del
día 30 de este mes y todavía no se ha aclarado cómo.
Todos los gerentes hospitalarios conocen el tema. Pero callan. Saben
que se juegan su trabajo. Es representativo de la falta de vergüenza de
ERC, que aprobó el presupuesto del 2014 poniendo como condición que no
habría más recortes. En ERC deberían tomar algo para recuperar la
memoria. (...)
Según mi informante, la etapa de complacer solo a la sanidad concertada,
siempre teniendo en la cabeza la financiación de CDC, debe ser
matizada. Hay nuevos elementos, con ataques multiformes de destrucción
de la sanidad pública, contra la que existe la voluntad de usar vías
diversas.
(...) se está instalando una sanidad para ricos, con ganancias fabulosas y
crecientes, con características, en Cataluña, casi monopolísticas y, por
supuesto, conocedora de las necesidades materiales de los partidos,
faltaría más. (...)
Las primeras fusiones de grupos sanitarios privados han sido seguidas
por otras, siempre con la presencia (o el dominio) de grandes grupos
financieros multinacionales. Esto lo acredita el aumento de su
rentabilidad. En este mundo no hay favores políticos sino un crudo
realismo financiero.
Saben que la pérdida de actividad de la pública,
creada por la Generalidad, deliberadamente, favorece a la privada, así
como, ay, a las funerarias. Aquí está el incremento del 5,3 de la
mortalidad en el 2012, según datos oficiales.
El destrozo ha sido tan enorme que el daño causado ya no pasa por
pequeñas clínicas comarcales, sino por entes controlados por fondos de
pensiones internacionales o sociedades de capital riesgo. El hecho de
abandonar la contratación administrativa para poder asumir la mercantil
facilita algunas cosas, pero no la equidad ni la accesibilidad.
De entrada hubo una voluntad de destruir los grandes hospitales
públicos (transferidos por el Estado y, en general, francamente muy
buenos) para favorecer el magma concertado. Ahora los grandes grupos de
capital internacional han resultado ser los más beneficiados. Como ya he
dicho, la pública pura (ICS) es atacada desde diferentes frentes. (...)
El procedimiento es muy simple, poner en un mismo consorcio sanitario
-hoy gracias al Estado no lícito- a centros del ICS y a empresas
denominadas públicas pero de dominio privado y concertadas. Pienso en la
inefable GIPP (Gestión y Prestación de Servicios de Salud) creada en
Tarragona como empresa pública en 1992, pero sometida al derecho privado
(sic), con mayoría indirecta de la Generalidad y al mismo año adscrita
al Servicio Catalán de Salud para gestionar los servicios sanitarios
traspasados desde la Diputación de Tarragona a la Generalidad. El lío es
de campeonato.
En Lérida pasó lo mismo, al crearse la GSS (Gestión de Servicios
Sanitarios), con el Hospital Santa María como eje, mientras que, siempre
con la misma finalidad en Gerona se creó la IAS (Instituto de
Asistencia Sanitaria), centrado en el Hospital Santa Caterina.
Ahora estas disonancias jurídicas quieren ser
aprovechadas por la Generalidad para la destrucción -provincia tras
provincia- como el tiro de gracia final del ICS. El método ideado desde
la Consejería es crear en cada provincia -denominadas "demarcación" por
la Generalidad- consorcios mixtos formados por el ente cien por cien
públicos, es decir del ICS, y las tres confusionarias empresas públicas
de derecho privado (sic ) ya mencionadas.
Con aquellos consorcios ahora ilegales, según los bienaventurados
cambios legislativos españoles, servirían para arrinconar, liquidar,
zamparse o lo que se quiera decir, a la sanidad pública pura, es decir
el ICS.
Que todo parezca o sea aberrante no parece preocupar a una
Generalidad modelo de antijuridicidad en tantas cosas. En las tierras
tarraconenses ya se creó Innova. Por tanto, no va de un palmo. Mi
sensación es que ahora hay una modesta opinión pública que está más
alerta, que no se dejará hacer. Huelo el incremento de más batallas
judiciales. (...)
Situarse en el terreno del derecho privado es mejor para los que quieren
manejar opacamente el dinero público. Esto puede ser un excelente
objetivo para los corruptos y los corruptores. Penalmente, no es lo
mismo malgastar el dinero propio que aprovecharse de los de todos. (...)
Finalmente, como guinda de un primer pastel, hace unas pocas semanas Mas
comió con el actual presidente del Colegio Oficial de Médicos de
Barcelona, el militante de CDC Jaume Padrós. Mas le pidió ayuda a Padrós
para hacer tragar la política sanitaria.(...)" (Alfons Quintà, Crónica Global, Viernes, 20 de junio de 2014)
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