20.6.14

Mas en persona, en la destrucción de la sanidad pública catalana

"(...) Todo es bastante complejo y está entrelazado. Se debe comenzar por describir sumariamente los diversos elementos actuales (y peores) del omnipresente paradigma de destrucción sanitaria, deliberadamente querida y fríamente ejecutada por la Generalidad de Artur Mas. Todo es muy complejo, está bien rodado y es llevado a cabo sin escrúpulos.

Así, el pasado 9 de mayo publiqué una información que constituía un grave toque de alerta. El tema no ha sido para nada retomado por los medios gubernamentales y los digamos concertados, en base a subvenciones millonarias. Por lo tanto, el tema es crucial y premonitorio. Se quiere aplicar a partir del día 30 de este mes y todavía no se ha aclarado cómo.

Todos los gerentes hospitalarios conocen el tema. Pero callan. Saben que se juegan su trabajo. Es representativo de la falta de vergüenza de ERC, que aprobó el presupuesto del 2014 poniendo como condición que no habría más recortes. En ERC deberían tomar algo para recuperar la memoria. (...)

Según mi informante, la etapa de complacer solo a la sanidad concertada, siempre teniendo en la cabeza la financiación de CDC, debe ser matizada. Hay nuevos elementos, con ataques multiformes de destrucción de la sanidad pública, contra la que existe la voluntad de usar vías diversas.  

(...) se está instalando una sanidad para ricos, con ganancias fabulosas y crecientes, con características, en Cataluña, casi monopolísticas y, por supuesto, conocedora de las necesidades materiales de los partidos, faltaría más. (...)

Las primeras fusiones de grupos sanitarios privados han sido seguidas por otras, siempre con la presencia (o el dominio) de grandes grupos financieros multinacionales. Esto lo acredita el aumento de su rentabilidad. En este mundo no hay favores políticos sino un crudo realismo financiero. 

Saben que la pérdida de actividad de la pública, creada por la Generalidad, deliberadamente, favorece a la privada, así como, ay, a las funerarias. Aquí está el incremento del 5,3 de la mortalidad en el 2012, según datos oficiales.

El destrozo ha sido tan enorme que el daño causado ya no pasa por pequeñas clínicas comarcales, sino por entes controlados por fondos de pensiones internacionales o sociedades de capital riesgo. El hecho de abandonar la contratación administrativa para poder asumir la mercantil facilita algunas cosas, pero no la equidad ni la accesibilidad.

De entrada hubo una voluntad de destruir los grandes hospitales públicos (transferidos por el Estado y, en general, francamente muy buenos) para favorecer el magma concertado. Ahora los grandes grupos de capital internacional han resultado ser los más beneficiados. Como ya he dicho, la pública pura (ICS) es atacada desde diferentes frentes.  (...)

El procedimiento es muy simple, poner en un mismo consorcio sanitario -hoy gracias al Estado no lícito- a centros del ICS y a empresas denominadas públicas pero de dominio privado y concertadas. Pienso en la inefable GIPP (Gestión y Prestación de Servicios de Salud) creada en Tarragona como empresa pública en 1992, pero sometida al derecho privado (sic), con mayoría indirecta de la Generalidad y al mismo año adscrita al Servicio Catalán de Salud para gestionar los servicios sanitarios traspasados desde la Diputación de Tarragona a la Generalidad. El lío es de campeonato.

En Lérida pasó lo mismo, al crearse la GSS (Gestión de Servicios Sanitarios), con el Hospital Santa María como eje, mientras que, siempre con la misma finalidad en Gerona se creó la IAS (Instituto de Asistencia Sanitaria), centrado en el Hospital Santa Caterina.

Ahora estas disonancias jurídicas quieren ser aprovechadas por la Generalidad para la destrucción -provincia tras provincia- como el tiro de gracia final del ICS. El método ideado desde la Consejería es crear en cada provincia -denominadas "demarcación" por la Generalidad- consorcios mixtos formados por el ente cien por cien públicos, es decir del ICS, y las tres confusionarias empresas públicas de derecho privado (sic ) ya mencionadas.

Con aquellos consorcios ahora ilegales, según los bienaventurados cambios legislativos españoles, servirían para arrinconar, liquidar, zamparse o lo que se quiera decir, a la sanidad pública pura, es decir el ICS. 

Que todo parezca o sea aberrante no parece preocupar a una Generalidad modelo de antijuridicidad en tantas cosas. En las tierras tarraconenses ya se creó Innova. Por tanto, no va de un palmo. Mi sensación es que ahora hay una modesta opinión pública que está más alerta, que no se dejará hacer. Huelo el incremento de más batallas judiciales.  (...)

Situarse en el terreno del derecho privado es mejor para los que quieren manejar opacamente el dinero público. Esto puede ser un excelente objetivo para los corruptos y los corruptores. Penalmente, no es lo mismo malgastar el dinero propio que aprovecharse de los de todos.  (...)

Finalmente, como guinda de un primer pastel, hace unas pocas semanas Mas comió con el actual presidente del Colegio Oficial de Médicos de Barcelona, el militante de CDC Jaume Padrós. Mas le pidió ayuda a Padrós para hacer tragar la política sanitaria.(...)"              (Alfons Quintà, Crónica Global, Viernes, 20 de junio de 2014)

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