3.12.14

Cuando termina, la mujer viene y se sienta a mi lado, le tiemblan las piernas, me mira nerviosísima y murmura: “¿lo he hecho bien?” Le digo que lo ha hecho muy bien y ella me dice “No lo había hecho nunca”

"El auditorio está lleno de gente, es domingo y llueve. Me han pedido que hable sobre Ganemos Madrid en el encuentro de presentación de Podemos Móstoles. Luego me he sentado en la parte de atrás del escenario con las otras personas que han ido interviniendo. 

Detrás de mi presentan a la representante de CIDESPU “Asociación de ciudadan@s en defensa de la educación pública de Móstoles” Sube al escenario y empieza a hablar, el discurso es uno de las mejores defensas de la educación como bien común y servicio público que he oído en mi vida. La gente aplaude y vuelve aplaudir. 

Yo no puedo verle la cara a la mujer rubia que llena su cuerpo pequeño de pasión y furia, veo sin embargo su espalda y su mano izquierda sujetando el papel que le sirve de notas para ordenar su intervención. Está temblando. El brazo derecho está extendido como un palo, terminado en un puño cerrado apuntando al suelo, como para atar todo su cuerpo al escenario, para no salir flotando.

Cuando termina, la mujer viene y se sienta a mi lado, le tiemblan las piernas, me mira nerviosísima y murmura: “¿lo he hecho bien?” Le digo que lo ha hecho muy bien y ella me dice “No lo había hecho nunca” y luego señala a las butacas y me dice “Ahí está mi hija”.  
El temblor son nuestras manos y nuestras piernas haciendo cosas que no habíamos hecho nunca.   (...)

Recojo algunos comentarios al azar de conversaciones dispersas. Unas preocupadas por la lógica de listas y como pueden afectar a los pueblos más pequeños. Otra que querría que hubiera acuerdos y consensos generales para componer las listas.
 Una tercera ilusionada ante la posibilidad de que el círculo en el que trabaja elabore una estrategia común para llevar adelante los asuntos municipales. Otra, propuesta para el consejo de su ciudad que, nerviosa, me dice que no sabe si ella estará preparada para algo así.

Charlamos sobre una idea que me sorprende. Nos dijeron que éramos la generación más preparada, la que podría llegar a dónde quisiera, salvo en un aspecto. Nadie dijo “podréis participar en política” “tendréis responsabilidades” “tendréis que decidir y construir los asuntos comunes” En esa ausencia, en esa falta, en ese silencio, se funda el bloqueo al que millones de personas se enfrentan estos días.   (...)

Estamos yendo a los lugares dónde no podíamos ir una vez hemos descubierto que era en esos lugares, en la participación democrática, dónde estaba la llave para llegar a todos los demás lugares que nos habían negado: los de los derechos, dónde los sueños se vuelven de color carne y se pueden tocar. 
Y por una cuestión casi de física, todos los lugares dónde temblamos son lugares que hacemos temblar.
Temblemos, y que tiemblen."            (  El temblor municipal, de Guillermo Zapata en Zona Crítica de eldiario.es, en Caffe Reggio, 29/11/2014)

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