30.12.14

Syriza: un nuevo traje griego para Europa


"América Latina llegó lustros antes al lugar en el que se encuentra ahora el sur de Europa; del mismo modo que Grecia recorre el mismo camino pocos años antes que el resto de países de la periferia de la UE. 

 Los años del saqueo, la corrupción y el secuestro de la soberanía a través de la deuda hundieron a una América Latina que picó del cebo de la responsabilidad, la madurez y la alternancia bipartidista entre dos opciones de estética diferenciada e idéntica sumisión a quienes masacraban a sus pueblos. 

Esa etapa la hemos vivido también en el sur de Europa: en Grecia y en España. La etapa que se puede abrir en 2015 en Grecia y pocos meses después en España es la de la recuperación de la soberanía popular que haga reales los derechos humanos de sus pueblos. (...)

En las últimas elecciones griegas ya se puso la maquinaria mafiosa de la UE, con Angela Merkel en un protagonismo estelar, a amenazar a Grecia con su expulsión del euro en caso de elegir a Syriza.  (...)

El pueblo griego cedió a las amenazas y lo ha pagado tan caro que es improbable que esta vez vuelva a ceder. Eso también sucedió en América Latina. Y como no funcionaba se dieron los golpes de Estado que hicieron falta con esa alianza militar-patronal-internacional que tantos éxitos dieron en Chile en 1973. 

Ese escenario es el que le tocará a los griegos (y a los españoles) en 2015. Una elevación de la tensión hasta donde haga falta: el objetivo será someter a Syriza o someter al pueblo griego. (...)

Harán lo que haga falta. Más, si cabe, pues en casa no se juega. (...)

Ante eso se hace imperiosa una unidad popular con expresión política que nadie pueda parar: en el año en que podemos cambiar el país (y el continente) es un imperativo moral apartar a un lado a quien ponga trabas a la unidad popular para detener el saqueo. Syriza ha demostrado ser una expresión de esa voluntad de unidad popular tras haber hecho Synaspismós un análisis parecido al que hizo IU sobre la refundación de la izquierda y además llevarlo a cabo. 

En España ninguna organización ha hecho un recorrido similar: acaso los Ganemos sean el cauce posible para una unidad (ahora inexistente) de organizaciones y activistas que recuperen la soberanía y conquisten la democracia y los derechos humanos de manera efectiva.  (...)

En América Latina sólo el pueblo salvó al pueblo, sólo el pueblo en la calle y en las urnas detuvo los ataques golpistas. Y en el sur de Europa ocurrirá lo mismo.

Tocará hacer un traje nuevo, unas instituciones nacionales (y sin duda europeas) pensadas no para la sumisión pacífica de los pueblos con el disfraz bipartidista sino para la soberanía popular, para la democracia. Así lo expresaba Alexis Tsipras en una entrevista en 2012
La lección más importante radica en que la izquierda no puede desplegar sus armas en la sola propuesta de cambio político del sistema, no. La izquierda tiene que basar su esperanza y su trabajo en la sublevación del pueblo. Los pueblos se levantan y luchan. Si en el futuro llegamos a tener un gobierno Syriza en Grecia, para poder trasladar el poder de los poderos al pueblo ese proceso tiene que estar acompañado por la participación de las masas, a fin de revertir la situación. Un gobierno solo no lo puede hacer. 

También son necesarias nuevas instituciones democráticas. Nosotros no podemos cambiarnos de ropa y ponernos el traje del poder anterior. Ese traje no nos queda bien. Hay que crear entonces nuevas instituciones sociales y políticas para levantar a las fuerzas del pueblo, que en este momento están marginalizadas dentro del sistema y no tienen ni participación ni poder. Debemos trasladar ese poder a toda la gente.” (..)"           (Hugo Martínez Abarca, Cuarto Poder, 30/12/2014)

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