"(...) el
Banco de España, sin perder un minuto, ya anuncie a bombo y platillo
que los salarios no pueden subir afirmando, como siempre, que si lo
hacen se perderá la expectativa de recuperación económica. (...)
Lo
que pide el Banco de España no tiene base científica porque diversos
estudios han demostrado claramente que la caída de los salarios no
mejora la actividad y el empleo en economías como la española sino que,
por el contrario, los empeora (una magnífica y clara exposición de este
tema se puede encontrar en el artículo de Nacho Alvarez La recuperación económica impulsada por los salarios: una alternativa a la deflación). (...)
Como
señala Nacho Alvarez en el artículo citado, la mayoría de los estudios
empíricos que se han hecho en los últimos años demuestran que lo que
ocurre en las economías europeas y concretamente en la española es que
el efecto negativo de la moderación o caída en los salarios (por la
reducción en el consumo) es superior al positivo (desde el punto de
vista de generar actividad) que podría tener el correspondiente aumento
en los beneficios.
Se podría argumentar que España tuvo relativamente altos niveles de
actividad y empleo antes de la crisis gracias a que los salarios se
mantuvieron moderados o cayeron y que por eso el Banco de España acierta
en su propuesta.
Pero no es así por una razón evidente. Nuestro
crecimiento solo fue posible en esas condiciones de moderación salarial a
costa de un endeudamiento desorbitado que hizo saltar el modelo y que
suframos la crisis en mucha mayor medida que otros países con mejor
distribución de la renta.
Solo si tuviésemos un sector exportador muy fuerte podríamos
registrar más actividad y empleo con salarios bajos (aunque eso no
evitaría, lógicamente, que los beneficios de ese mayor crecimiento
estuvieran muy injustamente repartidos).
Pero como no tenemos esa
capacidad exportadora, ni la vamos a tener a corto ni a medio plazo, la
única manera de generar crecimiento a base de salarios moderados, como
pide el Banco de España, es generando todavía más deuda (que es
“casualmente” el negocio de la banca).
Por tanto, bajar salarios es la peor estrategia que podemos utilizar
para reactivar la economía y crear más empleo. Lo que propone el Banco
de España es un argumento puramente ideológico para conseguir que la
distribución de la renta siga siendo favorable a los beneficios y al
negocio bancario, aunque así se perjudique no solo a la recuperación
sino al conjunto de la economía española.
Si viviésemos en una auténtica democracia ya se habría constituido
una comisión de investigación plural y completamente independiente para
depurar las responsabilidades que viene acumulando esta institución
privilegiada: se “equivocó” en el diagnóstico de la situación antes de
la crisis; actuó con pasividad y dejación cuando los bancos y cajas de
ahorros cometían auténticas barbaridades para que se enriquecieran sin
límite; ha gestionado las reservas españolas con total incompetencia (o
mala fe) provocando la pérdida de miles de millones de euros; falla
constantemente en sus predicciones, siendo, junto al Gobierno de España,
la institución que más se equivoca; sus directivos ni siquiera
disimulan para quiénes trabajan cuando al terminar sus mandatos entran
en nómina de los bancos privados; y sus procesos de selección y política
de personal son ideologizados, sectarios y por ello contrarios a los
principios constitucionales de igualdad, capacidad y mérito.
Alguien tiene que ser responsable de tanto desatino, por calificarlo
generosamente. Hay que investigar al Banco de España y exigir
responsabilidades porque lo que está claro es que sus errores, su
fundamentalismo ideológico y sus privilegios no nos salen gratis a la
inmensa mayoría de los españoles. Todo lo contrario, no están costando
muy caro." (Juan Torres Lópes, Ganas de Escribir, 03/01/2015)
No hay comentarios:
Publicar un comentario