5.2.15

¿Por qué Grecia, el 2 % del PIB de la eurozona, tiene capacidad de amenazar a Alemania?

"(...) El partido es diferente al jugado hasta ahora. Lo van a jugar, básicamente, Grecia y Alemania. El motivo es que Alexis Tsipras y los votantes griegos han cuestionado la política de inspiración alemana de la austeridad y del pago total de la deuda. Los griegos han cambiado de equipo. 

El nuevo tiene una nueva estrategia. No quiere salir del euro, pero si negociar la austeridad y la deuda. Desde Berlín se amenaza con la salida del euro (Grexit). Desde Atenas creen tener cartas a jugar. Piensan que si se les echa, el euro caerá y el principal perjudicado será Alemania. 

Los expertos hablan de Teoría de Juegos. En lenguaje coloquial, se le conoce como el juego del gallina: a ver quién se asusta antes y cede. (...)

Porque la permanencia del euro depende de que los mercados lo vean como algo irreversible. Si alguien sale, aunque sea un país pequeño como Grecia, los mercados tendrán la mosca detrás de la oreja y pensarán que otro país también puede tener que abandonar y lanzarán nuevos ataques especulativos contra la deuda de ese otro país.

 Esa es la carta de amenaza que tiene Alexis Tsipras: Id con cuidado con lo que hacéis conmigo, ¡porque podéis tirar piedras sobre vuestro propio tejado! ¿Puede sostenerse el euro en un escenario europeo de estancamiento prolongado, elevado paro y deflación? No.  (...)

¿Por qué Alemania no es consciente de este riesgo y flexibiliza su postura respecto de la política monetaria, la austeridad y la política fiscal? Es difícil responder a esta cuestión. El pensamiento macroeconómico alemán es muy nacionalista. Está dominado por las ideas ordoliberales. En el manual de esa filosofía no existe ningún capítulo dedicado a las recesiones y como hacerles frente. 

De forma irónica, el columnista del Financial Times Wolfgang Münchau decía hace unos meses que a los economistas y responsables económicos alemanes se les podía clasificar en dos grupos: los que no habían leído a Keynes, y los que no lo habían entendido. Realmente es difícil comprender la pobreza de su pensamiento macroeconómico. Quizá tenga que ver con su historia. (...)

¿Flexibilizará la canciller Ángela Merkel su postura? Sí. Ya lo hizo en otras cuestiones. Pero esperará a que los electores alemanes comprendan que pueden perder más con la salida de Grecia del euro que con un compromiso razonable de ayuda.  (...)

En todo caso, la negociación será como la de la época de la guerra fría, basada en la amenaza disuasoria. Pero ambas partes saben que el primero que apriete el botón rojo hará saltar todo por los aires. Este temor hará que ambas partes se comporten de forma razonable y no lleven el juego del gallina al límite. Y así ganaremos todos."              (  , El País 1 FEB 2015)

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