"Esther Cirac Royo llevaba casi 40 años viviendo en el número 36 de la
calle Cereros de la capital aragonesa. Anteayer decidió quitarse la
vida, el mismo día que una comisión judicial le había anunciado que iba a
ser desahuciada, según la plataforma Stop Desahucios.
Esta mujer no esperó a que la echara de casa su casero, al que
llevaba meses sin pagar, y prefirió acabar con su vida, después de
quedarse totalmente sola. Su padre había muerto meses antes y su madre
estaba en una residencia de ancianos. (...)
De hecho, muchos se mostraron extrañados con la situación de esta
familia, ya que creían que eran los propietarios de la casa porque
"vivían allí desde siempre". (...)
El hermano de Esther Cirac fue quien puso en alerta a la Policía de
que algo estaba pasando, ya que no le contestaba al teléfono ni le abría
la puerta. Cuando llegaron los agentes descubrieron que se había
quitado la vida ahorcándose.
Ante ello, Stop Desahucios convocó ayer una concentración para
mañana, en la plaza de España de Zaragoza, a las 19.00 horas en "memoria
de Esther y de todas las víctimas de este silencioso genocidio social".
Desde esta plataforma resaltaron que "decir que hay vidas en juego no
es un eslogan publicitario, sino que los desalojos forzosos de las
viviendas habituales someten a las personas y familias a una presión
difícil de explicar para quien no se ha enfrentado a ella". "Es urgente
una normativa aragonesa que impida los desahucios como el que sufrió
Esther", señalan." (El Periódico de Aragón, 07/02/2015)
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