"(...) Un político procedente de las juventudes del PP, que lleva una
década dedicado al cultivo del monotema del antinacionalismo catalán en
el Parlamento autónomo al frente de un partido regional llamado
Ciudadanos, ha sido súbitamente ungido no se sabe muy bien por quién,
pero con una unanimidad en los medios de comunicación españoles por lo
menos sorprendente, como alternativa a la pareja PP-PSOE en aparente
paridad con el Podemos de Pablo Iglesias.
¿Quién le ha señalado para tan
alta misión? Joan Herrera le definió semanas atrás como el candidato
del Ibex 35, y probablemente sea algo exagerado atribuirle tan poderoso
apadrinamiento. Pero lo que para los oídos de unos puede sonar como una
descalificación, para otros puede ser interpretado como la mejor
garantía.
Sucede, sin embargo que, a diferencia de Podemos, Ciudadanos no
avanza gracias al activismo de los movimientos sociales y las protestas
contra la devaluación salarial y los recortes sociales.
Rivera no es,
como Iglesias, el más destacado de un nutrido grupo de políticos
relativamente jóvenes pero curtidos en mil batallas que les han llevado a
formular su propio proyecto alternativo al austericidio
neoliberal dictado por la Unión Europea y ejecutado en España por los
Gobiernos de Zapatero y Rajoy.
Tampoco es una emanación política de las
mareas blancas que han luchado a favor de la sanidad pública, ni de las
mareas amarillas que se han batido contra los recortes en la enseñanza.
No tiene nada que ver con las desesperadas peleas con vigilantes y
policías ante sucursales bancarias para detener los desahucios de las
víctimas de la burbuja inmobiliaria. (...)
Si se tiene en cuenta que en su provincia de origen —tanto del partido
como del ciudadano Rivera— la de Barcelona, que es la segunda más
poblada de España, obtuvo un meritorio 6,8%, y en la de Madrid llegó al
4,8%, se comprende fácilmente que su promedio en todas las demás sea tan
bajo que, hablando con propiedad, no pueda decirse que, de momento,
Ciudadanos haya llegado a la categoría de lo que quienes imparten
doctrina de españolidad califican como partidos nacionales. (...)
Ciudadanos es promovido, justamente como lo contrario, como gran cortafuegos destinado a atajar el avance electoral de Podemos.
Ciudadanos es desde su nacimiento lo contrario a una amenaza para el statu quo español. (...)
Para ello, su baza fuera de Cataluña es mostrarse ahora como apto para
todo, un partido ni carne ni pescado, eventual bisagra lo mismo para el
PSOE en Andalucía que para el PP en Valencia.
Rivera habla contra la
corrupción, pero no le sucede como a su rival de UPyD, Rosa Díaz, que se
ha descalificado ante los electores de la derecha al pedir cosas como
la cárcel para Rodrigo Rato por la gestión de Bankia. Patinazos como este son impensables en Rivera." (
Enric Company , El País,
17 MAR 2015)
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