"(...) el gobierno del PP ha estado usando el Fondo de Reserva de una forma
curiosa, por decirlo de una forma suave y así hemos podido leer en la
prensa internacional lo siguiente: el Deutche Wirtchafs Vachwischten, en
su edición del 4 de enero de 2013, titulaba así un artículo sobre las
pensiones en España “Saqueo de los fondos de pensiones para comprar bonos del gobierno de España”.
El 3 de enero de 2013, The Wall Street Journal titulaba “España usa el fondo de pensiones para comprar deuda soberana”. The Financial Times calificaba a Rajoy como “un político provinciano” y a Luis de Guindos como “el peor ministro de Economía de Europa”.
El semanario alemán Der Spiegel decía sobre el Fondo de Reserva “España
ha saqueado en silencio la hucha más grande del país, el Fondo de
Reserva de la Seguridad Social debido a sus dificultades financieras”.
(...) todas las políticas activas desarrolladas por el PP ha sido a costa de
los ingresos de las pensiones. Las exenciones a la creación de empleo
supusieron 1.500 millones en 2014 y en 2015 supondrán otros 2.000
millones. Si se quiere hacer política activa de empleo, que se usen los
Presupuestos Generales del Estado y no los ingresos de la Seguridad
Social. Es fácil cargarse así las pensiones públicas.
Cuando un país entra en una crisis tan grave y profunda crisis como
la que hemos sufrido, con un paro de casi seis millones de personas y un
retroceso del PIB del 10%, crisis, es normal que las pensiones generen
déficits, para eso se creó el Fondo de Reserva. Con la mejora de la
situación económica la recaudación mejorara y el Fondo de Reserva
crecerá.
El factor principal en la viabilidad de las pensiones no es la
demografía sino la creación de riqueza. España, desde el año 2000 hasta
la actualidad, ha tenido un crecimiento del 2,5% anual de su PIB. El
sistema público de pensiones de nuestro país no tiene problemas de
sostenibilidad con crecimientos medios del 1,5& del PIB. El estado
debe garantizar ese reparto equitativo de la riqueza a todas las capas
de la población y el gobierno del PP no lo hace.
Estos mismos economistas nos ponen como ejemplo de lo bien que funcionan los sistemas privados en Chile y Suecia.
Suecia antiguo paraíso de la socialdemocracia, con un sistema de
bienestar social impecable, decide hace diez años con la llegada de los conservadores
al poder, iniciar el proceso de privatización de sectores del
estado. Se privatizaron amplios sectores de la educación y de las
pensiones públicas.
En 2005, Suecia y Finlandia ocupaban los primeros
lugares mundiales en educación. En 2015, Suecia está detrás de la
denostada educación pública española ¿Este es el gran éxito sueco de la
privatización. Del sector privado de las pensiones no ha dado tiempo
para valorarlo pues deben pasar varias décadas.
El otro país, que mencionan los economistas, es Chile y este si se
puede valorar y sacaran las consecuencias pertinentes. Bajo el gobierno
del dictador Augusto Pinochet, en 1981, se inicia el proceso de
privatización de las pensiones. En ese momento el trabajador chileno
tiene que optar por continuar en el sistema público o irse a uno
privado. Veamos cual es el resultado de ambas elecciones.
Hablamos de
dos técnicos de laboratorio, que cobran 730 dólares mensuales y se
retiran con la misma edad y años de cotización. Uno se apunta al
sistema público y el otro al privado.
El que eligió el sistema privado le queda una pensión de 240 dólares
mensuales y la duración de su pensión es de veinte años. Si ese
trabajador vive más de veinte años desde que se jubila se queda sin
nada. El que eligió el sistema público de pensiones le queda una pensión
de 540 dólares y por toda la vida.
¿Cuál elegiría usted? Esto es lo que nos ofrecen los bancos españoles ¿Por
qué no explican esto los economistas neoliberales? ¿Por qué nunca
explican los datos de las pensiones privadas en nuestro país?
Pero hay mucho más, el Estado chileno tuvo que pagar el 8% de su PIB a
los bancos privados, así que el negocio es redondo para los bancos.
Un alto cargo de la derecha chilena dice “el sistema privado de pensiones es bueno para el país, pero muy malo para la mayoría de los chilenos” y acaba diciendo “si la mayoría de los chilenos tuviera de verdad libertad de elección, el 90% volvería al sistema público”. La actual presidenta chilena Michel Bachelet califica el sistema privado de pensiones chileno de escándalo
¡Sorprendidos! Saquen ustedes las consecuencias. La
defensa de las pensiones públicas es vital para la mayoría de los
españoles. Aprendamos de la experiencia chilena y sueca." (
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