26.7.15

Tsipras ha perdido una batalla pero no la guerra. Pero, si no cambian mucho las cosas, esta derrota marcaría el punto final del proyecto político de Europa

"La situación creada en Grecia se puede comparar a la liquidación del proyecto de izquierdas en la Francia de Mitterrand a principios de los 80. (...)

 La diferencia con lo que ocurrió en Francia es que su aceptación no va a llevar a un giro estratégico en la política económica de Tsipras: se ha perdido una batalla pero no la guerra.   (...)

 Durante todos estos meses Tsipras ha tocado con maestría los instrumentos disponibles para la parte más débil: ha aprovechado hasta la más pequeña brecha abierta en el bloque opositor -en este caso los miedos de Francia e Italia a Alemania-, ha acumulado argumentos éticos y morales, ha organizado un referendum para reforzar su posición negociadora y ha conseguido colocar  a toda la oposición detrás de él tras la victoria del oxi. No fue, no podía ser suficiente en la coyuntura de las negociaciones. 

No sólo porque Grecia representa una pequeña parte del PIB de la Unión Europea, sino por la histeria con la que algunos gobiernos, entre ellos el español, se opusieron a Grecia pues su triunfo negociador los habría desestabilizado en una suerte de efecto dominó: la posibilidad de un éxito de Tsipras se había convertido en una pesadilla para ellos (Yanis Varufakis). 

Y también porque, tras varios años de austeridad en Alemania, Holanda y Finlandia, la idea de la solidaridad europea ha quedado muy arrinconada y el avance de la ultraderecha es una losa que pesa sobre cualquier gobierno de los países ricos que decida hacerle un guiño a los pobres del sur. 

Es verdad: si no cambian mucho las cosas, esta derrota de Grecia marca el punto final del proyecto político de Europa.  (...)

El socialdemócrata Schröder primero y el demócratacristiano Schäuble después, de los dos partidos que pusieron en marcha el proyecto después de la Segunda Guerra Mundial, son los que lo han enterrado. Las fuerzas europeas de la solidarida (...)"             (Armando Fernández Steinko, 21/07/2015)

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