"El miércoles se cerraría la legislatura más lamentable y perniciosa desde que la infausta Transición dio paso al régimen oligárquico de partidos, y donde la expresión más repetida por todos los grupos políticos para calificar a Rajoy sería la de mentiroso, y para sus cuatro años de desgobierno, “legislatura perdida”.
La primera es verdadera pero la segunda falsa. Mentiroso porque
incumpliría todas y cada una de sus promesas, algo que deberían tener
presente quienes aún confían en el personaje a la hora de votar, pero
sobre todo porque son falsas todas sus afirmaciones sobre recuperación,
consolidación fiscal o sistema de pensiones.
Y “legislatura perdida”
ojalá fuera cierto porque “perdida” significaría que no se ha hecho
nada, ni bueno ni malo, y nada más lejos.
Para empezar, España no
se está recuperando en forma sólida y sostenible. No confundamos, como
hace la inmensa mayoría de medios y analistas, la coyuntural alegría
actual del gasto, de la mano del incremento del consumo y la inversión
pública financiados con déficit, porque por si se necesitara alguna prueba más para demostrar la falsedad de la afirmación estrella de Rajoy, aparte la deuda pública y exterior, del vertiginoso aumento de la pobreza o la quiebra de las pensiones, los datos de la última EPA han venido a remachar el clavo que demuestra más allá de toda duda razonable la última gran mentira
del presidente: es absolutamente imposible y jamás se ha producido en
la historia de la economía un crecimiento estable con empleo temporal y
salarios que no permiten salir de la pobreza.
La salida de la crisis que Rajoy anunciada a bombo y platillo es una
gigantesca farsa. Un año puntual no significa nada, lo único que cuenta
es el crecimiento estable a medio plazo, y aquí el servicio de estudios
del BdE prevé un crecimiento medio del 1,25 los próximos 11 años.
La
tendencia hacia la terciarización de la economía está siendo
imparable, con trabajos precarios de dos meses y menos, y sueldos de
hambre de 600/900 euros. “La economía española se caracteriza por
presentar un nivel de 'stock' de capital tecnológico significativamente más reducido que el de otros países. (...)
Y en cuanto a “legislatura perdida”, todos los fundamentales están hoy
no ya peor sino mucho peor que en 2011: la deuda pública total ha
crecido el 46%, el mayor incremento en 35 años, ni siquiera en las
quiebras de los Austrias en los siglos XVI y XVII ocurriría nada igual, y
entonces se estaba defendiendo un Imperio.
Rajoy solo defiende a dos
millones de enchufados, a los bancos alemanes y franceses y a los
oligarcas del Ibex. La deuda externa es la mayor de la OCDE. La
desigualdad y el riesgo de pobreza, los mayores de la UE, y el sistema
de pensiones, quebrado.
Solo el río de dinero ilimitado de Dhragi
mantiene en pie este océano de deuda, despilfarro y corrupción, a costa
de la ruina de las generaciones futuras. Algún día nuestros hijos y
nietos nos maldecirán por nuestra insensatez. (...)" (Roberto Centeno , El Confidencial 26/10/2015)
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