"A las 20.00 horas del domingo, con las encuestas a pie de urna, Pedro Sánchez estaba recogiendo sus enseres del despacho de Ferraz. Ser superado por Podemos no podía acabar de otra manera que con su dimisión como líder del PSOE.
Sin embargo, después llegó el escrutinio y la situación era mala pero
no catastrófica. Pese a cosechar los peores resultados de su historia,
los socialistas lograron mantener holgadamente la segunda plaza -en
escaños, no en votos, donde aventajan en menos de un punto y medio a
Podemos- y comenzaron a soñar con verse en La Moncloa.
Sin embargo,
reposados los confusos resultados, Pedro Sánchez, al que apuntan todos
los focos tras los comicios, se encuentra atrapado en un laberinto sin salida. Está en una situación diabólica en la que tome la decisión que tome quedará en una posición muy comprometida.
Éstas son las opciones de Pedro Sánchez:
- Formar una gran coalición con el PP o abstenerse y permitir que Rajoy gobierne en minoría.
Es lo que le piden PP, Ciudadanos y lo que más le conviene a los
mercados, los grandes empresarios y las instituciones europeas. Sin
embargo, sería al mismo tiempo un suicidio, el fin del PSOE.
Concedería a
Podemos todo el espacio de la oposición y sus votantes lo castigarían
duramente en cuanto tuvieran oportunidad. Además, sería difícilmente
justificable pactar o permitir que siguiera como presidente alguien que,
según sus palabras, es “indecente”.
- Intentar un pacto con Podemos, Izquierda Unida, nacionalistas e independentistas.
Pedro Sánchez acabaría en La Moncloa pero la empresa es más que
complicada y llevaría aparejadas muchas renuncias. Para empezar, ganarse
el voto de Podemos sería francamente difícil. Pablo Iglesias, sin
ninguna presión, le llevaría al límite.
Ya ha puesto como condición
innegociable la celebración de un referéndum independentista en
Cataluña, por donde el PSOE no va a pasar. Incluso Íñigo Errejón ha
dicho que Sánchez no puede ser presidente y ha sugerido a alguien
independiente, ajeno a los partidos.
Pero es que no bastaría con eso.
Necesitaría también la abstención de ERC y PNV o Democracia y Libertad
(antigua Convergència). ‘Barones’ como Susana Díaz, Guillermo Fernández
Vara o Emiliano García-Page ya le han pedido a Sánchez que ni se le
ocurra pactar “con quien quiere romper España” y que asuma que las urnas
le han situado en la oposición.
- No hacer nada e ir a nuevas elecciones.
Si el PSOE
vota sistemáticamente en contra de la investidura de Rajoy, que tiene
como único aliado posible a Ciudadanos, habrá que pasar de nuevo por las
urnas. Pero esta situación también es mala para los socialistas. (...) es muy probable que en unas nuevas elecciones Podemos creciera en
detrimento del PSOE, que ahora sí podría convertirse en tercera fuerza. (...)
La solución definitiva a esta encrucijada parece que va para muy largo, pero el próximo lunes 28 los socialistas comenzarán a debatir en el Comité Federal qué opción es la menos mala." (La Voz Libre, 22/12/15)

No hay comentarios:
Publicar un comentario