"(...) Luis de Guindos advirtió sobre los riesgos asociados a la deuda externa española, la cual alcanzo 160.1% del PIB al cierre del 2014 |1|. (...)
En el caso de la reciente evolución de
la deuda externa española, es necesario recordar que su rápido
crecimiento estuvo fundamentalmente asociado a la intermediación de créditos
por parte del sistema financiero español. De acuerdo a datos del Banco
de España, el incremento de la deuda externa de la banca del país en
este periodo alcanzo los 417 mil millones de Euros.
Ello no habría sido
un problema si la banca española hubiera dirigido estos recursos a
actividades productivas que generaran los rendimientos necesarios para
pagar a los acreedores internacionales. Sin embargo, como es bien
conocido, la mayor parte de estos recursos fueron destinados a la especulación inmobiliaria con las consecuentes perdidas, bancarrotas y rescates bancarios derivados de ello.
El problema estructural asociado a esta
situación es el hecho que independiente de la destinación y resultado
original de los créditos externos recibidos en España, estos representan
un drenaje permanente de recursos asociados a su pago.
Ante los
problemas de solvencia del sector privado, esta situación se ha resuelto
de manera temporal por medio de la transformación de deuda privada en
deuda publica: entre 2008 y 2015 mientras la deuda externa del sector
financiero español se redujo en 275 mil millones de euros, la deuda
externa de las administraciones publicas se incremento en 340 mil
millones de euros.
Dicha transformación, facilitada por las políticas
del BCE,
solo ha pospuesto el reconocimiento de la insolvencia de los diferentes
agentes de la economía española originados en los primeros años del
Euro. La negativa a reconocer esta situación implica que la deuda
externa representa un peso muerto sobre la economía española el cual
seguirá impidiendo su completa recuperación.
(...) es llamativo que el mismo FMI
en su ultimo informe sobre España reconoce que de mantenerse los
patrones históricos de comportamiento de la economía del país la deuda
externa del país seguiría creciendo hasta alcanzar un 168% del PIB en
2020 |3|.
En un contexto en el cual el PP se ha comprometido a mantener una
política de austeridad de manera indefinida es imposible vislumbrar como
se puede llevar a cabo la transformación productiva que el país
necesita para mantener en el mediano plazo tasas de crecimiento anuales
de 3%, requisito básico para asegurar la reducción de la deuda externa,
cuando la tasa potencial de crecimiento del PIB solo alcanza un 0.7%. (...)" (Daniel Munevar, Economía crítica y crítica de la economía, 05/12/15)
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