" El precio del barril de petróleo ha caído un 41% en un año, mientras que la gasolina sigue costando 1,13 euros por litro, solo dos céntimos menos que hace un año, y el precio medio de un litro de gasóleo sólo ha bajado un 12%.
Así ha evolucionado el precio del Brent desde
inicios de 2015 hasta este mes de enero, fecha en la que el barril de
crudo ha llegado hasta los 30 dólares, su nivel más bajo desde abril de
2004 (este jueves, su cotización ha cerrado en los 31,02 dólares por
barril).
Pero, ¿por qué cuando se hunde el precio del petróleo no notamos que salga más barato llenar el depósito?. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) define este fenómeno de nuestro país como "efecto cohete-pluma", es decir, el precio del carburante sube como un cohete cuando lo hace el petróleo pero baja despacio como una pluma cuando cae.
Pero, ¿por qué cuando se hunde el precio del petróleo no notamos que salga más barato llenar el depósito?. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) define este fenómeno de nuestro país como "efecto cohete-pluma", es decir, el precio del carburante sube como un cohete cuando lo hace el petróleo pero baja despacio como una pluma cuando cae.
Un hecho que
influye a los consumidores, pues un 10% del presupuesto de las familias en España se destina a combustible y en la inmensa mayoría de ellas (77%) hay como mínimo un coche, según datos del INE.
Para Enrique García, portavoz de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU),
esta descompensación de precios está provocada por un mercado de
carburantes en España formado por un oligopolio, en manos de muy pocas
empresas y con capacidad para influir en el precio.
En países europeos como Francia los precios se moderan porque la competencia es mucho mayor, de hecho, más de la mitad del carburante se vende en supermercados e hipermercados. (...)" (Público, 14/01/16)
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