21.1.16

Hoy hay 18 millones de horas trabajadas a la semana menos que cuando Rajoy llegó al poder... pero las horas extras aumentaron en un millón (las declaradas). O sea, explotación laboral

"(...)  Rajoy acaba la legislatura con una tasa de paro levemente inferior a la que se encontró. Pero que nadie se confunda: la tasa de desempleo se ha reducido porque hay ahora mucha menos gente buscando empleo (población activa) que hace cuatro años, no porque haya más gente trabajando. 

La menor población activa se debe fundamentalmente a la emigración, a las prejubilaciones provocadas por la reforma laboral, y a la pérdida de esperanza en encontrar empleo.

De hecho, ahora hay unos 400.000 trabajadores menos que cuando Rajoy llegó al poder. O por decirlo de otra forma: durante el gobierno de Rajoy se han destruido más puestos de trabajo de los que se han creado. (...)

 Hoy hay 18 millones de horas trabajadas a la semana menos que cuando Rajoy llegó al poder. Esto supone que se trabaja menos y que se paga menos por salarios que hace cuatro años. Lo peor de todo es que a pesar de que se trabaje menos en total, las horas extraordinarias semanales han aumentado en casi un millón. 

Esto quiere decir que las personas que trabajan lo hacen más; o expresándolo de otra forma, que la explotación laboral ha aumentado. Y todo ello sin hablar de las horas extraordinarias no pagadas ni de las que no se declaran.

 La proporción de trabajadores a jornada parcial ha aumentado sobre el total, y lo mismo ha ocurrido con los trabajadores de contrato temporal.  (...)

Ahora el despido no sólo es libre para el empleador (te puede expulsar cuando quiera y por lo que quiera), sino que es muy barato. Los contratos indefinidos tienen ya prácticamente las mismas pésimas condiciones laborales que los contratos temporales.  (...)

El déficit público es bastante menor que hace 4 años, pero ello no se ha conseguido a través del incremento de ingresos a las capas más acaudaladas (los ingresos apenas se han inmutado en estos 4 años a pesar de los más de 40 incrementos de impuestos), sino a través de recorte en todo tipo de gastos: pensiones, educación, sanidad, prestaciones sociales, etc. Lo único en lo que no ha recortado ha sido en el pago de intereses de deuda pública que reciben en su mayoría bancos. Y a pesar de todo ello, la deuda pública se ha disparado hasta límites estratosféricos.

En definitiva, el balance económico y laboral del gobierno de Rajoy es desastroso: se ha llevado por delante un buen trozo del Estado del Bienestar y de los derechos de los trabajadores y a pesar de ello la economía española está mucho peor.(...)"     (Eduardo Garzón Espinosa, Economía crítica y Crítca de la economía, 13/01/16)

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