"12,7 millones de ciudadanos votaron el domingo en Alemania para
renovar los parlamentos de los Estados federales de Baden-Wurtemberg,
Renania-Palatinado y Sajonia-Anhalt. En unos comicios regionales lo
habitual suele ser que los electores decidan en función de asuntos como
las plazas de guarderías o las inversiones en infraestructuras. Pero
esta vez los datos se están interpretando en clave nacional, y también
europea.
Bautizado en los medios alemanes como el Super Sunday, en alusión al Super Tuesday
estadounidense, el domingo electoral fue, en palabras de Angela Merkel,
“un día duro para la CDU”, el partido que lidera.
Lo fue también para
su socio de coalición en el parlamento nacional, el partido
socialdemócrata (SPD), dirigido por el actual ministro de Economía,
Sigmar Gabriel. Las elecciones suponen un punto de inflexión. Tanto que
Gabriel pidió en su comparecencia a los miembros del Gobierno poner fin a
las disputas que les han debilitado en los últimos meses. (...)
Los resultados en las tres Estados federales (en alemán, Land; en plural, Länder)
confirmaron lo que se anticipaba: a corto plazo, el gran beneficiado de
la creciente politización del país es un partido recién nacido,
populista, nacional-conservador, de actitud chulesca, programa
ultraderechista y proclamas xenófobas: Alternativa para Alemania (AfD). (...)
Ningún sondeo preveía este 24% cosechado por la AfD en
Sajonia-Anhalt. El trasvase de votos no se explica solo con los
democristianos que han abandonado a Merkel por su centrismo. Die Linke
(La Izquierda), el partido heredero de los comunistas, también ha
sufrido un fuerte desgaste. Además la AfD es el partido que mejor ha
logrado movilizar al censo, jactándose de ir contra el sistema
partidista establecido para atraer a abstencionistas. Un tercio de
quienes votaron el domingo a la AfD no solía acudir a las urnas.
“Lo que hemos visto en estas elecciones es que la gente se aleja de
los grandes partidos establecidos y nos dan su voto, esperando que por
fin seamos la oposición que ya no existe en el Bundestag y en otros
parlamentos regionales”, dijo Frauke Petry, líder de Alternativa para
Alemania, entrevistada por la cadena pública, ARD. Los demás partidos
están tomando en serio por primera vez la llamada de atención.
La formación se está convirtiendo en el terror del establishment político. Quienes les votan piensan que solo ellos pueden impulsar el nuevo comienzo que el país necesita. (...)
La solución para los refugiados puede ser europea, la solución para la
política alemana pasará por una autocrítica y por la revitalización, a
tiempo, de los partidos que se enfrentan a su propio distanciamiento de
los electores." (Laura Alzola Kirschgens, CTXT, 18/03/16)
No hay comentarios:
Publicar un comentario