"(...) Transcurridos los dos primeros meses del año, instituciones u
organizaciones internacionales, como el Fondo Monetario Internacional (
FMI ), el Banco Mundial y la Organización para la Cooperación y el
Desarrollo Económico ( OCDE ) y el Citigroup Inc., la mayor empresa de
servicios financieros del mundo, coinciden en rebajar las perspectivas
de crecimiento de la economía mundial en el año 2016. (...) y cunde el temor a una nueva Gran Recesión comparable a la acaecida en los años 2007-08. (...)
¿ Qué está pasando ? ¿ Por qué la economía mundial no está creciendo en
los primeros meses de 2016 al ritmo que se pronosticaba en 2015 ?
Todas las miradas se dirigen a China. China es ahora el chivo
expiatorio. Convertido en la segunda economía mundial, tras Estados
Unidos, el gigante asiático no va a crecer al ritmo de estos años
pasados y, por consiguiente, se le va a responsabilizar del decaimiento
de la economía mundial.
Sin embargo, si China va a importar menos energía, petróleo sobre
todo, y menos materias primas, con el consiguiente perjuicio para los
países exportadores de esas producciones y a reducir su producción
industrial porque sus exportaciones ya no encuentran los mercados que en
años anteriores absorbían sus productos, lo que conllevará una
disminución de los beneficios para las compañías transnacionales
radicadas en China, es lisa y llanamente porque el poder adquisitivo y
la demanda solvente de la mayoría de los consumidores del mundo,
localizada en el llamado mundo desarrollado ( Estados Unidos, Unión
Europea, Japón, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, etcétera ), ha
disminuido porque las políticas neoliberales de los gobiernos
occidentales han empobrecido, en las últimas décadas, a quienes para
vivir, la mayoría, dependen de un trabajo asalariado.
Ahí y no en la anécdota de la reducción del crecimiento de la
economía china, es donde hay que ver la verdadera causa del menor
crecimiento de la economía mundial y de la amenaza de una nueva Gran
Recesión.
(...) muchos analistas que o bien vaticinan una nueva recesión, o bien se
inclinan por la perspectiva de lo que Larry Summers y Paul Krugman han
llamado ” estancamiento secular”, un estado duradero en el que la
depresión económica sería la norma, con episodios de pleno empleo
escasos y distanciados entre sí. Bonita perspectiva." (Francisco Morote Costa, Atacc España, 06/03/16)
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