8.3.16

¿Por qué ha caído tanto el precio del petróleo?

"Un rasgo que caracteriza a la economía mundial de nuestros días es el bajo crecimiento pero –más todavía– la deflación, es decir, la tendencia a la caída de precios, consecuencia a su vez de un deterioro estructural de la rentabilidad del sistema. 

El desplome de precios se ha manifestado fundamentalmente en el mercado de materias primas (commodities). Y, por mucho, el petróleo es el que ha sufrido la peor caída. 

Desde mediados de 2014 los precios de referencia internacional, el Brent y el West Texas Intermediate (WTI), han disminuido en más de 60%. Esta situación ha provocado que los países cuyos ingresos fiscales dependen de las exportaciones de hidrocarburos se encuentren hoy en un serio predicamento, obligándose a realizar un esfuerzo gigantesco para transformar su matriz productiva. 

¿Por qué ha caído tanto el precio del petróleo? En primer lugar, el bajo crecimiento que la economía mundial ha registrado a partir de 2009 hasta la fecha ha hecho que la oferta mundial de petróleo esté muy por encima del nivel de demanda.

 Según las estimaciones de la Agencia Internacional de Energía (IEA, por su sigla en inglés), en la actualidad existe una sobreoferta de petróleo de aproximadamente 2.5 millones de barriles diarios. Es que las economías de los grandes demandantes de energía se han desacelerado drásticamente: China registró en 2015 una tasa de crecimiento del producto interno bruto (PIB) de 6.9%, la más baja de los últimos 25 años. (...)

En segundo lugar, la pugna entre Estados Unidos y Arabia Saudita por el dominio del mercado petrolero mundial los llevó a librar una guerra de precios que no hizo sino apuntalar la caída de las cotizaciones. Estados Unidos favoreció la producción de petróleo y gas de esquisto (shale). 

Con ello consolidó su posición como uno de los principales países productores e incentivó la acumulación de inventarios (stocks). De acuerdo con los datos más recientes de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA, por su sigla en inglés), en la semana que terminó el 19 de febrero los inventarios de las empresas petroleras estadounidenses ascendieron a 506.7 millones de barriles, el nivel más alto de los últimos 86 años. 

Arabia Saudita, por su parte, apostó por la caída de los precios del petróleo para sacar de la jugada a las empresas estadounidenses. Y, en efecto, en buena medida consiguió debilitar a Washington. Se han perdido decenas de miles de empleos en Estados Unidos, precisamente por el desplome de las ganancias del sector energético.  (...)

Sin embargo, esta estrategia también resultó dolorosa para Arabia Saudita y las petromonarquías del Golfo Pérsico. Toda vez que la mayor parte de sus ingresos fiscales derivan de las ventas de petróleo, la drástica caída de los precios los colocó en una situación económica insostenible.  (...)

Lo cierto es que es imposible anticipar que el mercado de petróleo registrará precios altos en el corto plazo. Algunas firmas de inversión estiman que para el año 2017 el precio del crudo podría estabilizarse, superando los 60 dólares por barril.  (...)

Los ganadores de la caída del precio del petróleo han sido en alguna medida, los consumidores de a pie. En varios países los combustibles han disminuido de precio y, con ello, se ha conseguido aliviar un poco la economía tanto de las familias, como de pequeños y medianos empresarios.

 Sin embargo, destaca el hecho de que el drástico desplome de los precios del crudo no ha favorecido la recuperación de la economía mundial como sí sucedió en el pasado luego de una crisis financiera y una larga recesión. Por eso, la economía del petróleo barato ha sido por demás decepcionante."               (Ariel Noyola Rodríguez

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