"(...) Desde
hace algún tiempo el FMI está tratando de enviar un mensaje claro al
resto de la troika. Al parecer el organismo considera que la situación
en Grecia solamente puede resolverse mediante una quita significativa en
su deuda. Al mismo tiempo ha terminado considerando que es necesario
relajar las metas de superávit fiscal.
Pero tanto Alemania como la
Comisión en Bruselas han rechazado tajantemente la idea de quitas
adicionales a la deuda griega por juzgar que ya se han hecho todos los
recortes posibles. Y, en lo que concierne a las metas de superávit
fiscal la Comisión en Bruselas insiste en que falta mucho terreno que
recorrer en Atenas, en especial en el espinoso tema del régimen de
pensiones.
Además, Bruselas y Berlín consideran que hay varias reformas
estructurales sobre las cuales el gobierno de Tsipras no ha terminado de
actuar. Muchas de esas reformas se traducirán en mayores recortes en la
prestación de servicios básicos para la población, además de
incrementos en varios impuestos.
Las negociaciones para resolver de manera durable el problema de la
crisis en Grecia siguen empantanadas. Es evidente que los altos
funcionarios del FMI se han dado cuenta de que el impacto del recorte
fiscal (la austeridad) ha sido mayor de lo que nadie en ese venerable
organismo esperaba hace apenas un par de años.
Los efectos de la
austeridad sobre el crecimiento hacen que la relación deuda/PIB aumente
de manera explosiva y por eso reclama el FMI actuar de manera simultánea
sobre el castigo fiscal y sobre el monto de la deuda.
Es una cuestión
de gradación: el FMI no ha cambiado la esencia de su diagnóstico sobre
las causas de la crisis y la medicina amarga que debe tomar el pueblo
griego para superarla. Sólo está tratando de cuidar de que a los médicos
que administran la receta no se les pasen las cucharadas.
El ministro de finanzas alemán, el señor Schäuble, ha hecho saber en
repetidas ocasiones que la mejor solución pasa por la salida de Grecia
de la unión monetaria (incluso ha llegado a insinuar que estaría
preparado para pedir el apoyo del Bundestag para subsidiar dicha
eventualidad).
Por supuesto, esto necesitaría un plan bien diseñado para
la transición ordenada hacia la nueva moneda griega. Está por verse si
las instituciones europeas (incluyendo el Banco Central Europeo) están
dispuestas a intentar un proyecto de esta naturaleza. (...)
A
siete años de haber estallado la crisis en Grecia, la medicina
neoliberal no sólo no ha funcionado, sino que sigue profundizando la
recesión." (Alejandro Nadal, La Jornada, en Jaque al neoliberalismo, 06/04/16)
No hay comentarios:
Publicar un comentario