"Bankia protagonizó el mayor rescate bancario acometido por el Gobierno
de España. El banco que resultó de la fusión de varias cajas de ahorro,
entre las que se encontraban Bancaja y Caja Madrid, necesitó una
inyección directa de capital de 22.424 millones de euros, de los cuales
17.959 se correspondían a inyección directa de capital y 4.465 millones
de euros se canjearon por participaciones preferentes convertibles.
Esta cifra de casi 23.000 millones de euros ha sido la que tanto el
gobierno como el Banco de España han usado hasta el momento a la hora de
hablar sobre el coste que ha supuesto para el contribuyente el rescate
bancario y para valorar las ayudas realizadas por parte de las
administraciones públicas a dicho banco.
Este nuevo informe, firmado por los peritos del Banco de España encargados de analizar el caso Bankia, ha roto con ese discurso incluyendo las ayudas de la SAREB,
también conocido como el “banco malo”, como ayudas públicas a la
entidad que presidía Rodrigo Rato.
A finales de 2012, la SAREB compró
activos a Bankia y BFA, su empresa matriz, valorados por otros 22.317
millones, por los que entregó al banco bonos emitidos por la SAREB y
avalados por el Estado. Los peritos elevarían así la cantidad del
rescate de 23.000 a 46.000 millones de euros, duplicando la cantidad
defendida siempre por el Gobierno y el Banco de España.
El argumento defendido por los técnicos del Banco de España se basa
en considerar también como ayudas públicas esta compra por parte de la
SAREB, ya que el banco malo fue concebido para liberar a la banca de
activos y así sanear sus balances. El banco malo está en manos del
Gobierno en un 45% y el 55% restante en posesión de inversores privados.
Con esta fórmula el Gobierno evita tratar la SAREB como una empresa
pública, elude introducir las deudas de esta en la contabilidad del
Estado y escurre el bulto a la hora de contabilizar esta compra de
activos por parte del banco malo como ayudas provenientes del sector
público, al contrario de lo que dicen ahora los dos peritos del Banco de
España.
Créditos fiscales, avales, préstamos y adquisición de activos financieros
La técnica adoptada por Gobierno y por el Banco de España de usar la
cifra de los 23.000 millones de euros como las únicas ayudas por parte
de las administraciones públicas no deja sólo las compras de la SAREB
fuera del cómputo.
La Plataforma de la Auditoría de la Deuda (PACD)
elaboró un informe en el que valoraban otras ayudas a la banca que no
han sido valoradas por las administraciones públicas y que aumentarían
esa cantidad hasta los 147.000 millones de euros. (...)
Este organismo adquirió activos financieros, que dudosamente se podrían
clasificar de “máxima calidad”, por valor de 21.041 millones de euros,
de los cuales se usaron 3.322 millones de euros para comprar activos financieros a Bankia.
Ni el gobierno ni los peritos del Banco de España incluyen esta compra
de activos como una ayuda pública a la banca privada, a pesar de que se
trata de una operación muy similar a la realizada por la SAREB. (...)
Los créditos fiscales concedidos a Bankia durante su rescate fueron de 6.957 millones de euros y tampoco han sido contabilizados nunca como una ayuda del sector público por el Gobierno o el Banco de España. (...)
Préstamos baratos del Banco Central Europeo
(...) En el caso de Bankia, la entidad recibió 58.022 millones de euros a intereses prácticamente nulos
que pudo usar para comprar y especular con deuda pública o para prestar
a las administraciones públicas locales mediante el plan de pago a
proveedores sin necesidad de prestar a familias y empresas.
Avales del estado a los depósitos bancarios
(...) Esta medida, mostrada como una protección a los clientes, elevó la
cantidad comprometida para avalar dichos depósitos por parte del Estado
en 795.135 millones de euros.
De este incremento, 34.768 millones fueron a los depósitos de los clientes de Bankia,
lo que la convirtió en un banco “demasiado grande para caer” y
justificó su posterior rescate.
Estos avales nunca han sido considerados
como parte del rescate ni de las ayudas públicas recibidas por parte
del Banco de España, al contrario de lo que defienden desde la PACD.
Según informa el diario El Mundo,
el cual ha tenido acceso al informe, los dos peritos critican duramente
el comportamiento del presidente de la entidad durante su salida a
bolsa calificándola de una “farsa de Rodrigo Rato y su equipo con la colaboración de la auditoría Deloitte” que provocó un rescate público más caro de lo que defiende el Gobierno.
El informe señala que la salida a bolsa del grupo se realizó cuando
BFA estaba en quiebra siendo ocultado a los inversores con el visto
bueno de la CNMV. ’Los administradores de BFA y Bankia [encabezados
por Rodrigo Rato] prefirieron diferir el reconocimiento de las pérdidas
evidenciadas, lo cual fue lesivo para los intereses de los inversores e
incluso, como finalmente sucedió, para los intereses del Estado que unos
pocos meses después tuvo que rescatar y sanear el grupo BFA’, concluyen los dos peritos." (Yago Álvarez, El salmón contracorriente, 05/04/16)
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