"(...) Según la cifra de ejecución del presupuesto del Estado en términos de
Contabilidad Nacional, el déficit del 1T 2016 asciende a 8.760 millones
de euros, solo un 0,8% por debajo del déficit en el mismo periodo del
año anterior. (...)
las más que seguras medidas presupuestarias para reducir el déficit,
empezando por una brutal subida de impuestos, que “podían alterar el
perfil de crecimiento”.
Pero eso será después del 26-J, porque
hasta entonces Bruselas está impulsando la expansión fiscal hasta esa
fecha para favorecer a Rajoy. El martes pasado, en el programa ‘Economía
directo’ del colectivo Burbuja, Juan Laborda, Juan Carlos Bermejo (x2) y
un servidor, con los datos en la mano, cuantificamos la misma: España
está recibiendo un increíble trato de favor en las inyecciones del BCE
(83.000 millones en 2015 que compara con un crecimiento del PIB de solo
32.000, lo que significa que por cada 2,6 euros del BCE, hemos crecido
solo uno); y Bruselas mira para otro lado ante los flagrantes
incrementos del gasto de Rajoy, devolución de la paga extra, subida de
salarios públicos y más que doblar el margen de déficit a las CCAA.
Todo
para evitar un Gobierno populista radical que sería la ruina de España y
crearía un problema mayor a la eurozona.
Pero pasado el 26-J,
Bruselas no tendrá más remedio que sancionarnos por los incumplimientos
reiterados del déficit -seremos el primer país de la eurozona en ser
sancionado, y aunque la multa sea simbólica, el daño a nuestra
credibilidad será muy serio- y por supuesto imponer recortes drásticos
de gasto. La cifra de recorte que ha señalado el Gobierno de 4.000
millones resulta irrisoria.
Tendrá que ser del orden de 23.000 millones
de los que 7.000 pueden venir de crecimiento siendo optimistas, si es
que quiere reducirse el déficit al 3,6%, porque a día de hoy la cifra de
déficit 2016 más probable es del orden del 5,8% -2,8% el Estado, 1%,
CCAA donde cinco cerrarán con el 1,7%, y del 2% la Seguridad Social,
cuya velocidad de deterioro resulta asombrosa-. La Autoridad Fiscal
Independiente (AIReF) acusa al Gobierno de “falta de realismo continuado
en los presupuestos”.
El problema con todo no será solo Bruselas,
que también, sino los mercados, que pueden empezar a darse cuenta de la
realidad: que por muy blindada que el BCE tenga nuestra prima de
riesgo, esto no se sostiene. (...)" (Camino al abismo: el déficit (II), de Roberto Centeno, El Confidencial, en Caffe Reggio, 09/05/16)
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