"(...) Entonces la entada de Europa como símbolo de la entrada de España al grupo de los más ricos es una farsa…
En toda la historia de España el déficit de la balanza de pagos por
cuenta corriente nunca había sido superior al 3.4%. Antes de que se
llegase a esa cantidad, hecho que solo ocurrió en un par de ocasiones,
había todos los mecanismos para saber que no se podía seguir. Se perdían
reservas, la moneda se debilitaba en extremo y los gobiernos sabían que
debían modificar la política monetaria para poder salir. En el año 2009
esa cifra se dispara hasta el 10%.
Ese es el origen del desastre que tenemos. Me preguntas si fue un
acierto…pues no hay más que ver la situación de la economía española en
este momento. Cometimos un error gravísimo y muy poca gente puso sobre
la mesa el problema del euro.
(...) todos los pronósticos que se hacen des de la Unión Europa y el Fondo
Monetario Internacional dan un crecimiento inferior al 3% para los
próximos años. Sostengo además que nuestra economía está pendiente de
sufrir crisis parecidas a las que hemos vivido hasta ahora. (...)
Otro tema es que no sabemos bien cuál es la deuda pública. Lo que son
emisiones del estado está contabilizado, lo que son emisiones de las
comunidades autónomas también. Pero hay tal manipulación con las cifras
públicas y se pueden hacer tantos movimientos con los intereses que al
final no sabemos la cantidad real. (...)
¿Podemos y debemos pagar esa deuda?
No podemos. Se ha creado una masa de deuda enorme que va a seguir
aumentando y el déficit público no se va a corregir todavía. Las
necesidades sociales son tan enormes y la economía está tan deprimida
que se genera un déficit que hay que seguir financiando.
El debemos abre un debate, por lo menos por parte de la izquierda,
sobre como de legítima es la deuda. En mi opinión en la deuda que ha
tenido un carácter general, es decir la generada para sufragar los
servicios públicos generales, es muy difícil distinguir cual es legítima
y cual se ha utilizado con fines no tan apropiados como
infraestructuras innecesarias.
Lo que es realmente deuda ilegítima es aquella que está destinada a
fines concretos de sujetos concretos, por ejemplo los 40 o 50 millones
que se inyectaron en 2012 a la banca. Eso es deuda ilegítima. La banca
cuando ha tenido que echar a alguien porque no pagaba los ha desalojado.
Y en cambio cuando ellos están en apuros no puede llegar el Estado y
decir yo emito en el extranjero y se lo doy a usted. Eso no vale. Es
romper la pauta. El Estado puede buscar dinero de un modo genérico pero
los gastos no pueden ser para sujetos económicos concretos. Es un debate
en el que nos vamos a tener que meter pero es verdad que es muy difícil
desglosar cada deuda.
¿Hay esperanza para el euro?
Yo creo que no. Hay infinidad de papeles, propuestas hablando sobre
el tema pero creo que mi deber es aportar algo nuevo y eso consiste en
decirle a la gente que el euro está condenado y debe desaparecer.
Por dos razones. Cuando se crea el euro se fija un tipo de cambio
fijo e irreversible entre todas las monedas. Este tipo de cambio se
establecieron para conseguir un equilibrio razonable en la balanza de
pagos durante mucho tiempo, pues el euro fue concebido para durar toda
la vida.
Lo que ha ocurrido es que muy pronto y con una intensidad desorbitada
empezaron a surgir déficits en los países. Por un lado tenemos Alemania
acumulando excedentes por un tubo y por el otro a Grecia, España y
Portugal, los tres países que han sufrido más en el tema de la balanza
de pagos, que acumulan déficits del 10% en el caso del España, cosa que
era y es sorprendente.
Además con el deterioro que han sufrido algunas economías, muy
endeudadas, tenemos países que están en una situación más desigual que
cuando empezó el euro. Porque ahora tenemos países con un 24% de paro y
eso genera que la parrilla de tipos de cambios que se fijó en su momento
sea más irreal aún. ¿Consecuencia? Que esto será insostenible y se
tendrá que cambiar la parrilla. Y si hay que cambiar de parrilla ya no
va a ser el euro, será otra cosa.
El otro problema es el tema de la deuda. La consecuencia de los
terribles déficits en la balanza de pagos es que los países han
acumulado una deuda externa inmensa, que se encuentra al mismo tiempo
enfrascada en una burbuja financiera alimentada por los bancos centrales
como la Reserva Federal o el Banco Central Europeo. Como había mucha
problemas y el mundo se estaba medio hundiendo han inyectado liquidez
que solo ha servido para taponar agujeros. Ahora el mundo está lleno de
liquidez y de duda. (...)
¿Cómo salimos del euro?
En mi opinión es bastante fácil. Efectivamente la salida del euro es
un hecho bastante traumático y hay que convencer a la sociedad de que es
insostenible.
Si la gente estuviera un poco más despierta y viera el tema del paro,
las agresiones a la seguridad social, los ataques al Estado del
bienestar, la falta de expectativas…Y se dieran cuenta de que estamos en
esta situación en parte importante por el euro, el resto sería fácil. (...)
Además en el caso de España sería relativamente fácil. Entramos al
euro de la noche a la mañana pues de la noche a la mañana se cambia la
moneda y el banco de España empieza a emitir la nueva moneda. Es cierto
pero, que hay reminiscencias por ejemplo toda la deuda que alguien tenga
en euros cuando se convierta se va a devaluar. No seamos ingenuos
tampoco. Hay secuelas. No hemos estado 20-30 años acumulando deuda
gratuitamente.
Algunos apuntan que el gran problema del retorno a la peseta u
a otra moneda serían los ataques especulativos por parte de los
mercados.
Habría problemas de financiación en un momento dado pero siempre hay
otros bancos, otros países y otros bloques que te pueden prestar dinero.
Imaginémonos que pasan cosas terribles desde el punto de vista de los
recortes. El Estado tiene que financiarse y no puede. Se va a los
mercados, que están muy tocados y te limitan el déficit. ¿Qué haces?
Pues el Estado debe es pedirle dinero al Banco de España para no tener
que recortar en pensiones, prestaciones…
La inflación no viene de que
los pensionistas ganen un poco más y vayan a Benidorm pero en cambio sí
que pondría en marcha un poquito la maquinara económica. En esencia se
trata de usar el déficit público de forma expansiva para poner en marcha
la maquinaria. Otro sistema.
¿Cómo nos puede beneficiar, si es que puede, la salida del euro?
Nos han recortado las pensiones, han reducido el profesorado, los
salarios se han congelado y las desigualdades son más profundas. Si
tenemos nuestra moneda esto no tiene por qué ocurrir. Vamos a darle al
pensionista su pensión en función del coste de vida, vamos a emplear más
maestros, médicos, enfermeros….
Esto solo lo podemos hacer si disponemos
de nuestra moneda y recuperamos nuestra soberanía. El problema es que
ahora tenemos que estar ajustando nuestra actividad a unos estándares y
la economía sufriendo recortes porque no hay liquidez para pagarle a la
gente.
Con la entrada al euro 100 pesetas se convirtieron a 166. Se rompió
el equilibrio entre lo que valen las cosas y el salario que ganamos.
Además si conseguimos que el paro no sea tan exagerado a lo mejor a los
empresarios se les ocurre que no pueden seguir explotando de una forma
tan brutal. Se trata del retronó a una vida más equilibrada, sensata,
normal y sin presiones contra el estado del bienestar.
Parece un poco utópico este discurso después de años y años de escuchar, no hay alternativa a los recortes, no hay dinero.
Lo que creo es que en cada país sus ciudadanos deben llevar una pelea
por recuperar su soberanía nacional, tener su moneda, sus tipos de
cambio y una política fiscal propia, que no esté vigilada por Merkel.
Pero eso requiere un trabajo intenso de cada país.
Si algún país sale del euro habrá que admitirlo con normalidad. Pero
decidirlo corresponde a cada una de las sociedades. Nos podemos
comunicar, prestar solidaridad, que nuestras economías sean
complementarias, pero primero nos queda una lucha muy fuerte y hasta el
momento la izquierda no ha sido capaz de proponer una alternativa al
modelo construido. La izquierda a veces tiene coherencia ideológica pero
a veces es un petardo…
¿Qué me gustaría? Sociedades más articuladas,
harmoniosas, mas ecuánimes, más solidarias pero ahora mismo estamos en
fase defensiva. Debemos poder recuperar nuestros medios históricos como
son la moneda y la política fiscal, para resolver los problemas de la
sociedad. Si encontramos solidaridad y apoyo mutuo mejor, sino es la
sociedad de cada país, de mutuo propio, quien debe actuar para resolver
sus problemas." (Entrevista a Pedro Montes, Aina Valldaura, El salmón contracorriente, 13/04/16)
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