12.5.16

Otra recesión o desplome ocurrirá probablemente en uno o tres años

"(...) En tu blog (thenextrecession) has planteado como probable una recesión en EE. UU. en 2017.(...)

—Para ser más precavido en el pronóstico (una tarea difícil, algunos dirían imposible), vengo planteando que otra recesión o desplome ocurrirá probablemente en uno o tres años. Digamos que hay una probabilidad de 20 % de que ocurra en 2016, pero una de 75 % de que haya tenido lugar para 2018.

 Creo que esto ocurrirá porque la inversión capitalista permanece globalmente demasiado débil para restablecer el crecimiento del producto y del empleo a nivel global. Efectivamente, mes a mes, las agencias internacionales como el FMI o la OCDE o el Banco Mundial, revisan a la baja sus pronósticos para el crecimiento del producto global para el próximo año. 

Incluso EE. UU., que logró la mejor recuperación relativa desde la Gran Recesión de 2008/09, está creciendo en términos reales poco más que 2 % al año, comparado con su promedio de largo plazo de 3,3 % al año. Europa a duras penas crece por encima del 1 %, al igual que Japón. 

China, el gran milagro de crecimiento de los últimos 30 años con crecimiento anual a dos dígitos, está batallando para crecer por arriba del 5-6 % anual, mientras que las otras grandes “economías emergentes” como Brasil, Rusia y Sudáfrica, están en recesión. El fracaso para recuperarse se debe mayormente a dos contradicciones estructurales. 

La primera es que la rentabilidad del capital no se restableció a sus niveles previos de antes de la Gran Recesión. E incluso entonces, la rentabilidad de las principales economías estaba en una onda descendente desde el pico de finales de los años ‘90 y ahora está bien por debajo del nivel de rentabilidad alcanzada en la llamada Época dorada del capitalismo de posguerra (1948-1965).

 Esto mantiene la inversión baja y por tanto el crecimiento de la productividad es muy débil y no hay pleno empleo.

 El capitalismo puede salir de esta situación de baja productividad solo de una forma: recortando el costo del capital. Pero esto significa cerrar viejas plantas y equipos, dejando que las empresas capitalistas quiebren, barrer sus activos y dejar en la calle a sus trabajadores (en otras palabras otro desplome).

 Segundo, uno de los mayores disparadores o causas de la Gran Recesión fue la gigantesca expansión del crédito y la especulación en bienes raíces e instrumentos financieros antes del crash en 2007/08. Esta fue una respuesta de los capitalistas a la caída en la rentabilidad del capital productivo señalada arriba.

 Los inversores se volvieron hacia los mayores retornos en la especulación financiera o en lo que Marx llamó el “capital ficticio”, la propiedad en acciones y bonos de una porción de lo que el capital productivo puede tener de ganancia. 

Cuando los bancos colapsaron porque este capital ficticio resultó ser simplemente eso –ficticio–, los gobiernos tuvieron que intervenir y salvarlos. La alternativa habría sido una recesión aún más profunda. Pero esto significó que los gobiernos debieron emitir más deuda y aumentar los ingresos por impuestos y los recortes en gasto público y provisión de servicios.

 El capitalismo fue salvado (aunque aún se arrastra) por las fuertes inyecciones de dinero y crédito de los gobiernos y bancos centrales. Como resultado, la deuda total (privada y pública) no cayó globalmente, al contrario, aumentó aún más. Así que, el capitalismo se encuentra en un estado de baja rentabilidad e inversión y deuda elevada.

 Esa es la combinación para la débil recuperación. Todos los intentos de los bancos centrales y gobiernos para poner en marcha las economías han fracasado. La depresión solo puede ser quebrada por otra caída que permita librarse del capital “improductivo” y reduzca la carga de la deuda mediante defaults. ¡Lo peor está por venir!(...)

—¿Qué opinas del debate sobre el estancamiento secular? —El estancamiento secular es una explicación de la actual Larga Depresión desde el ala keynesiana de la economía mainstream. Esto lo cubrí con gran detalle en varios posts de mi blog.

 Se trata de un regreso a la idea de que lo que está mal en el capitalismo ahora es que está sufriendo de una carencia de demanda de bienes, y que está atrapado en una “trampa de liquidez”, en la que incluso tasas de interés muy bajas o de cero por ciento no pueden hacer que la economía arranque porque la inversión se mantiene retraída. 

Los exponentes de esta teoría sostienen que en condiciones de estancamiento secular (de largo plazo), las continuas inyecciones de dinero o tasas de interés bajas solo generarán más burbujas crediticias en el mercado de acciones, y no conducirán a ninguna recuperación real. Lo que se necesita es estímulo fiscal e inversiones. 

Eso es correcto, pero los teóricos del estancamiento secular no explican por qué hay estancamiento (solo ha ocurrido). La razón, como expliqué antes, es la baja rentabilidad y elevada deuda. También estancamiento implica un ritmo bajo y sin fin debido a la baja productividad y el enlentecimiento del crecimiento poblacional. 

No hay una comprensión del rol de la ganancia y como afecta la inversión en esta teoría. (...)
El capitalismo podría ingresar en una onda ascendente de la rentabilidad y el crecimiento que podría durar 20 años. 

Pero sí, esto solo es posible después de una destrucción de valor de capital de grandes proporciones, no vista desde la II Guerra Mundial (aunque en esta ocasión no sea mediante una guerra). Y esto solo es posible si la clase obrera en las economías capitalistas más importantes no hace nada para reemplazar al sistema capitalista a través de la lucha de clases.(...)"                 (Entrevista a Michael Roberts, El Viejo Topo, 08/05/16)

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