9.6.16

Para el español medio el coste de la vida es cada vez más alto, a pesar de que el IPC armonizado fue negativo en los dos últimos años, porque el poder adquisitivo de las familias se ha reducido año tras año

"(...) El 92% de los ciudadanos considera que actualmente existe mucha desigualdad económica y el 72% que va a continuar en esos niveles aún durante mucho tiempo. Estos datos, que provienen del Barómetro de Confianza en la Economía que Metroscopia elabora cada mes, reflejan también que la ciudadanía no percibe la transferencia directa y efectiva de la recuperación macroeconómica a las economías domésticas. 

(...) algo más de 13 millones de personas, en su mayoría menores de 16 años, están en riesgo de exclusión social ya sea porque no tienen ingresos o porque los que tienen no les dan para vivir con condiciones suficientes de acomodo.

En un contexto como este no es extraño que el pesimismo crezca: los españoles se muestran masivamente convencidos (72%) de que, como consecuencia de las medidas adoptadas para hacer frente a la crisis, España saldrá de la misma más pobre y más desigual de lo que era hace solo un decenio. 

Por un lado, porque creen que la situación económica de un gran número de personas ha empeorado radicalmente durante los últimos ocho años (71%). Y, por otro, porque consideran que el camino que habría que transitar para recuperar las prestaciones y ayudas disponibles para los más desfavorecidos antes de la crisis va a ser largo y complicado (79%). (...)

Para el español medio, a pesar del estancamiento de los precios y el periodo deflacionista que vive nuestra economía —el IPC armonizado de la economía española fue negativo en los dos últimos años (-1,1% y -0,19%, para 2014 y 2015 respectivamente)— el coste de la vida es cada vez más alto, al menos así lo percibe el 80%. 

La razón es que el poder adquisitivo de las familias se ha reducido año tras año desde que empezó la crisis —los últimos datos de la Encuesta de Calidad de Vida sitúa los ingresos medios anuales netos por hogar en 26.092 euros, su valor más bajo desde 2008—.

Por tanto, la mejora de la economía no se ha transferido de manera efectiva a las familias españolas. Además, solo un tercio de la población atribuye la mejora a las medidas puestas en marcha por el Gobierno. Una mayoría destacada (60%) cree que, por el contrario, la mejoría nada tiene que ver con las políticas gubernamentales, dado que esa tendencia también se está produciendo en otros países que aplicaron medidas muy distintas de las nuestras. 

De hecho, la desigualdad social se ha agudizado en los cuatro años de Gobierno del PP, de tal modo que todo el avance económico, en realidad, se ha dirigido al mayor enriquecimiento de los que eran ya ricos, causando mayor empobrecimiento de los pobres y convirtiendo en pobres a los que antes no lo eran. (...)

La opinión extendida en la sociedad española es que el Estado debe intervenir para compensar las desigualdades extremas entre los que más ganan y los que menos. Así lo piensa el 70% de los españoles, para los que el Estado debe proteger y ayudar a los más necesitados y desfavorecidos.

La España que va bien parece ser solo la de aquellos a los que siempre les ha ido bien. Para la inmensa mayoría, va cada vez peor. El nuevo Gobierno que se forme tras el próximo 26-J debería implementar políticas activas para solucionar de manera urgente la desigualdad y el paro de larga duración. Los españoles lo tienen claro, la pobreza y el hambre no se deben a causas naturales: un 91% de los consultados piensa que, si los gobiernos se lo propusieran, su erradicación sería posible."             (Silvia Bravo Ángel, El País, 02/06/16)

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