15.6.16

Para evitar otra crisis bancaria sólo hay dos salidas: subir tipos de interés, lo que generaría una oleada de quiebras en empresas muy endeudadas (y casi todas las grnades lo están)... o promover una nueva burbuja especulativa

"(...) Y ahora los banqueros vuelven a presentar síntomas de desaliento. En algunos casos se trata simplemente del descubrimiento de que había más bancos con problemas que los que habían detectado los “test de resistencia”. 

Ya se sabe que la contabilidad creativa dificulta saber a ciencia cierta la situación financiera de las empresas, y en esto de la creatividad con los números el sector financiero es el líder. En otros casos porque las relaciones de algunos bancos con sectores (el petrolero) o países (Latinoamérica) que padecen un declive afecta a su cuenta de resultados. 

Pero la queja más común en este último mes es que la bajada radical de tipos de interés provocada por la política monetarista anticrisis les genera un problema insoportable.

 Como el negocio de los bancos se basa en el diferencial de tipos entre lo que pagan por los depósitos de los clientes y lo que cobran por los préstamos, si los tipos pasivos bajan casi a cero el diferencial también se reduce. O sea si un banco no me da nada por mis depósitos y la competencia sólo le permite cobrar un 1,5% de intereses a sus deudores, el margen queda en un 1,5%. 

Con este margen el banco debe cubrir sus costes operativos y ganar dinero. Es bastante más fácil cuando el interés pasivo es por ejemplo del 1,5% y el activo es el 5%. Es posible que la queja de los bancos no sea sólo por esta cuestión, que tenga mucho de cortina de humo para esconder sus fallos en otros terrenos. O que sea una forma de presión para conseguir manga ancha en otros campos (como aumentar el cobro de comisiones o introducir cláusulas abusivas en nuevos convenios). 


Pero si la queja refleja un problema real, solo hay dos salidas igualmente arriesgadas. Una, volver a subir tipos de interés, lo que generaría una nueva oleada de quiebras en economías altamente endeudadas (casi todas las grandes empresas lo están). Otra, promover una nueva burbuja especulativa que aumente el volumen de crédito a familias y empresas. En este caso el problema del margen se reduce. 

Imaginemos un banco cuyos costes fijos (personal, equipamiento informático, instalaciones etc.) son 25000 millones de euros anuales. Supongamos que el banco no cobra comisiones y que sus ingresos dependen sólo del diferencial de interés. Si el diferencial es del 1,5%, el banco cubrirá costes con un volumen de préstamos de 1,66 millones euros en préstamos (supongo que el banco sólo es un intermediario del dinero, es irreal, sólo para simplificar el argumento). 

Si el banco dobla la cifra de préstamos manteniendo los mismos costes operativos ganará netos 25000 millones. Por eso la expansión del crédito es crucial cuando el diferencial de tipos de interés es pequeño. Pero desarrollar una nueva burbuja, aparte de indeseable y peligroso, no es tan fácil cuando persisten altas cotas de endeudamiento y las expectativas globales son muy inciertas. 

Habrá que ver que nuevas concesiones consiguen los bancos con esta amenaza. Y no es descartable que tengamos a la vista una segunda versión, distinta ‒cada versión de una saga aporta alguna novedad‒, de una crisis financiera que a ratos parece una película interminable. (...)"                   (Albert Recio Andreu, Mientras Tanto, 31/05/16)

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