Es de suponer que las externas han sido las
más descomunales. ¿Por qué? Porque el problema interior era menor.
España es un Estado paralizado. (...)
A las instancias exteriores les importan un pepino las políticas internas, siempre que no entorpezcan el pago de deuda. (...)
6- Es importante que Felipe González haya abierto la crisis.
(...) Un indicativo de que Felipe —un hombre vinculado al IBEX y relacionado y
poseedor de prestigio en las relaciones internacionales— es EL hombre.
Al parecer, intervino en la abdicación del anterior rey, ha emitido
consejos y avisos sobre la necesidad de facilitar el acceso del PP al
Gobierno. Y, cabe suponer, ha participado en esta crisis con algo más
que las declaraciones iniciales. (...)
7- La crisis abierta por Felipe González ilustra, no obstante, dos
fenómenos de presión.
El primero es el externo. Las instancias externas
quieren un Gobierno en España —la ausencia de Gobierno es lo único que
ha detenido, sólo un poco, las políticas de austeridad—. Por lo que sea,
a falta de otra información, que ya no facilitará el periodismo, sino
la disciplina histórica, la presión externa ha recaído sobre el PSOE,
más que sobre el Gobierno en funciones o el Estado. Tanta presión que el
PSOE ha explotado. (...)
8- La presión interna ilustra la brutalidad de la postdemocracia que se
está dibujando en el Sur.
El poderío de una nueva instancia política: el
IBEX. Sus diarios —todos los diarios de papel—, para presionar y
modular la crisis, han aunado portadas, vocabulario y puntos de vista.
¿Han elaborado, por tanto, una nueva cultura? No lo creo. Una cultura es
un intento de crear un sentido común. Y no hay tiempo para ello. Han
elaborado miedo, esa cosa que substituye una cultura y que se puede
elaborar de manera instantánea. Han elaborado un discurso reaccionario,
sin camuflaje cultural. Por lo que es fácil de desarticular.
Es
importante saber que El País, en ese periplo, ha perdido su crédito por varias generaciones. También es importante saber que El País no
es un negocio, por lo que puede vivir sin crédito o, incluso, sin
ventas o prestigio, por varias generaciones. Es un servicio. Del IBEX.
No estoy siendo irónico. (...)
9- ¿Lo que se está materializando, esta mañana, en la calle Ferraz,
es un golpe de Estado? Lo es.
Un partido del Régimen 78 está
económicamente, ideológicamente y culturalmente, en contacto con el
Estado. Es el Estado en su vertiente más informal. Y se ha presionado a
un partido desde instancias externas y desde instancias internas.
La
presión del IBEX —ojo: agrupa a 35 empresas, la mayoría de ellas
reguladas; el capitalismo regulado es EL fenómeno en España; es una
bestia que ha crecido y quiere más; lo quiere todo— configura lo que
está pasando como un Tamayazo, una compra en metálico de políticas. Se
ha golpeado al Estado en su eslabón más débil, ese clásico de los
cazadores-recolectores.
10- Un Golpe de Estado, en un Régimen en crisis, tiene consecuencias.
Las primeras, las previstas por los golpistas. Un gobierno del PP. Las
segundas, ya, son más inesperadas." (Guillem Martínez, CTXT, 01/10/16)

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